El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, deberá esperar hasta el último momento para saber si puede sumar una fotografía relevante: la aprobación de las ordenanzas fiscales de 2026, las segundas que puede tener aprobadas sin prórroga. En 2025, el ejecutivo socialista recibió un no de Barcelona en Comú a las cuentas, y tuvo que prorrogarlas, pero, en cambio, el partido lila permitió la aprobación de las ordenanzas fiscales por primera vez en el mandato. Este viernes podría ser la segunda vez. El PSC tiene el apoyo garantizado de ERC -aliado también en los presupuestos, que no ha conseguido aprobar por la vía ordinaria en ninguna ocasión. Pero Barcelona En Comú condiciona su sí a la aceptación por parte de Collboni del ruego en el que se le pide cumplir con el plan de regeneración urbana acordado con el gobierno el pasado otoño para la rehabilitación de 6.000 viviendas en barrios como el Besòs y el Maresme, la Pau y la Trinitat Vella. De hecho, el pacto entre BComú y el ejecutivo socialista que permitió la aprobación inicial de las ordenanzas fiscales en octubre pasado en comisión también incluía un IBI progresivo (es necesario modificar la ley de haciendas locales) y propuestas para favorecer el comercio de proximidad con planes de usos en Sant Martí, el Eixample y Ciutat Vella.
«Esperanzados» con el sí
Fuentes de Barcelona En Comú consultadas por TOT Barcelona confían poder votar a favor, porque consideran que «el Gobierno aceptará nuestro ruego». Por parte del PSC, se muestran «esperanzados» con la posibilidad de que BComú dé el sí a las ordenanzas y permita superar la mayoría necesaria en el pleno. El voto en contra de Junts, PP y VOX aboca al PSC a sumar los concejales lilas si quiere tener esta fotografía. Una fotografía que finalmente no ha tenido con los presupuestos. Después de muchas negociaciones, el partido que ahora lidera Gemma Tarafa optó por el no a las cuentas y llevó al alcalde a una segunda cuestión de confianza para aprobar automáticamente las cuentas.

Sea como sea, todo apunta a que el sentido del voto de Barcelona en Comú se conocerá antes del pleno. El partido ha convocado a la prensa antes del pleno, justo unos minutos antes de que el ejecutivo municipal también haga una comparecencia con los medios. Todo hace pensar que el gobierno Collboni aceptará el ruego y dejará vía libre a Barcelona en Comú para argumentar su sí a las ordenanzas fiscales de 2026, como ya hizo con las de 2025.
Las ordenanzas presentadas por el ejecutivo socialista, que cuentan con el visto bueno de ERC, contienen el incremento del recargo turístico municipal, que a partir del 1 de abril pasará de cuatro a cinco euros por persona y noche. El aumento será de un euro al año por persona y noche hasta 2029, lo que permitirá al Ayuntamiento recaudar unos 200 millones de euros más.

