El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni (PSC), ha criticado la situación que atraviesa el país, y en consecuencia la capital, Barcelona, ante la crisis ferroviaria abierta el pasado martes. El alcalde de la capital catalana ha calificado de «inadmisible» la situación de caos y descontrol en Rodalies «desde el punto de vista de los usuarios». Collboni ha asegurado que situaciones como las vividas esta última semana no se pueden «repetir nunca más en el futuro».
En una atención a los medios recogida por la ACN, Collboni ha puesto más presión sobre Adif y Renfe y ha exigido que se restablezca el servicio de Rodalies de Catalunya. El alcalde barcelonés ha reclamado que el servicio vuelva a funcionar «plenamente» y «lo más rápido posible». Collboni, además, ha asegurado que ante la situación generada los últimos días se deberían «depurar» responsabilidades en Adif o Renfe.
Collboni cierra filas con el PSC y el PSOE
El alcalde de Barcelona, sin embargo, también ha hecho de hombre de partido y ha cerrado filas con el PSC y el PSOE. Collboni ha asegurado que tanto el gobierno español como el catalán han estado «concentrados» en resolver la crisis y ha defendido la labor de los dos ejecutivos ante los problemas generados en las infraestructuras ferroviarias.

El alcalde barcelonés, además, se ha librado de las críticas de la oposición en Barcelona y ha defendido que desde el consistorio barcelonés se han centrado en garantizar la movilidad en la ciudad con el bus y el metro, defendiendo así la labor de su ejecutivo. Una de las grandes críticas, sobre todo en las redes sociales, fue la aparición de una imagen del alcalde hojeando una revista en plena crisis ferroviaria; una situación a la que Collboni ha optado por lanzar una patada al balón y alejarla de su tejado atribuyendo la publicación de la imagen a un «error» de su equipo de comunicación.
