El Ayuntamiento de Barcelona ha abierto el proceso para elegir al nuevo síndico o síndica de agravios de Barcelona. El 5 de marzo, el alcalde Jaume Collboni firmó el decreto de alcaldía que inicia el procedimiento para el nombramiento a lo largo del 2026, tal como adelantó el TOT Barcelona hace unas semanas. La principal novedad es que se abandona la fase de apoyos de la ciudadanía que Ada Colau puso en marcha en 2016 y que no se contempla en el reglamento de la Sindicatura de Agravios. David Bondia, el síndico actual, se presentará a la reelección.
El decreto del alcalde, publicado este mismo lunes, prevé que el 16 de marzo se inicie el turno de consultas entre las entidades de Barcelona inscritas en el Registro de Entidades Municipales hasta el 31 de diciembre de 2025 para que puedan proponer a aquellas personas que consideren adecuadas para ejercer el cargo de defensor de la ciudadanía de la capital catalana ante el Ayuntamiento. Este período de consultas estará abierto durante dos meses, es decir, hasta el 16 de mayo.

El nombramiento lo decide el Consejo Plenario
Posteriormente, y según el resultado de este procedimiento, que no será vinculante, Collboni propondrá un nombre al Consejo Plenario. El nombramiento deberá contar con el apoyo de dos terceras partes del plenario municipal, compuesto por 41 concejales.
En los últimos cinco años, el síndico de Barcelona ha sido Bondia. El reglamento le permite optar a un segundo mandato y, según ha podido saber el TOT, tiene previsto presentarse de nuevo. Profesor titular de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de Barcelona, Bondia fue, antes de ser nombrado síndico, presidente del Instituto de Derechos Humanos de Cataluña.

Antes de Bondia ocuparon el cargo dos mujeres
Con anterioridad, al frente de la institución hubo dos mujeres: Pilar Malla (2005-2010) y Maria Assumpció Vilà (2010-2021). Siguiendo lo que dice el reglamento (sin las votaciones de la ciudadanía) fueron elegidas Malla, en 2005, y Vilà, en 2010.
En 2016, Colau introdujo una segunda fase en el proceso de elección en el cual la ciudadanía podía votar a favor de algunos de los candidatos telemáticamente. Esta posibilidad se repitió en 2021 cuando fue nombrado Bondia. Pero como en el caso de las propuestas que hacen las entidades, el proceso participativo abierto por Colau -que el reglamento de la Sindicatura no contempla- tampoco era vinculante y al final quien decide el cargo es el plenario del Ayuntamiento. En 2016, votaron más de 7.000 personas, y en 2021, poco más de 3.000. Bondia fue el candidato con más apoyos ciudadanos, más de 1.400, mientras que Ramon Nicolau, exconcejal del PSC, fue el que recibió más avales de entidades con 73.

