La líder de Barcelona en Comú en el Ayuntamiento de Barcelona, Gemma Tarafa, ha urgido al alcalde Jaume Collboni que la capital catalana sea la «primera ciudad» en aplicar la limitación de las compras especulativas de vivienda en Cataluña. La medida es uno de los puntos del acuerdo para aprobar los presupuestos que el Gobierno y los Comunes han sellado este jueves, pero para poder aplicarla primero es necesario que el Parlamento apruebe la modificación de la ley de urbanismo, que los Comunes quieren realizar dentro del primer semestre del 2026.
Tarafa ha reclamado al gobierno municipal que materialice el plan especial necesario para hacer posible la medida en la capital catalana, así como aprobar la modificación del plan urbanístico (MPGM) que presentarán en el pleno de febrero para definir que «los pisos son para vivir». BComú ha presionado así a Collboni después de que los Comunes han sellado el acuerdo con el Gobierno de Salvador Illa, un pacto en el que la limitación de la compra especulativa ha jugado un papel clave. Así lo ha reconocido la líder de los Comunes en el Parlamento, Jéssica Albiach, que en rueda de prensa ha dicho que con la proposición de ley para reformar la ley de urbanismo «nadie podrá comprar para especular».
«Hoy es un día histórico porque Cataluña se convierte en la primera comunidad autónoma donde ponemos las bases, damos las herramientas, ponemos las bases para poder prohibir las compras especulativas a través de los ayuntamientos», ha valorado. La modificación de la ley, si procede, permitiría a los consistorios catalanes elaborar planes especiales de urbanismo para limitar la compra de vivienda a personas físicas con el objetivo de residir en ellas, con algunas excepciones. Si se aprueba, se aplicará en zonas de mercado tensionado como Barcelona, y el objetivo es que los ayuntamientos lo apliquen antes de las elecciones municipales del 2027.

Tarafa se enorgullece porque el acuerdo prioriza planes impulsados por BComú
Respecto al acuerdo de Presupuestos, la también coordinadora de Catalunya En Comú ha destacado que es un pacto «valiente y muy positivo» que prioriza planes impulsados por BComú como la rehabilitación de viviendas en el Besòs. En concreto, el acuerdo incluye la partida para crear una sociedad participada entre la Generalitat y el Ayuntamiento que en 2026 aportará 40 millones de euros a la gestión pública de las reformas y créditos públicos a interés cero, aportación que en los próximos 12 años está previsto que llegue a los 400 millones. El texto también integra las bases para la conexión de las líneas L1 y L3 del Metro de Barcelona entre las estaciones de Trinitat Nova y Trinitat Vella, acelerar las obras del Institut-Escola 30 Passos y reformar el campo de fútbol del AISS.
