Jéssica Albiach mantiene que «de ninguna de las maneras» las negociaciones para investir Salvador Illa, en el hipotético caso de que estas se acaben produciendo, interferirán en las negociaciones en Barcelona para ampliar el gobierno municipal de Jaume Collboni. «Trabajamos de manera separada Cataluña y Barcelona», ha insistido este viernes en una rueda de prensa a la Agencia Catalana de Noticias (ACN). Es la segunda vez que la candidata de los Comunes en el Parlamento de Cataluña insiste que su grupo hará una oposición «firme y constructiva» en Barcelona. El pasado miércoles, también en un acto electoral, Albiach dijo que los Comunes harían una oposición «formidable» a Jaume Collboni.
Los Comunes insisten que hay un «pacto secreto» entre Esquerra Republicana y el PSC barcelonés, que Albiach cree que se hará público «en unos días, después del 12-M». Albiach sitúa a los comunes en la oposición, si bien puede enmarcarse todo ello en un momento electoral álgido, a las puertas de unas elecciones claves en Cataluña.
Colau insiste en el tripartito
Sea como fuere, por ahora, la líder de los Comunes en Barcelona, la exalcaldesa Ada Colau, siempre ha insistido que los Comunes tienen que formar parte del gobierno de la ciudad. Es más, en el tira y afloja que mantuvieron Colau y Collboni durante la negociación presupuestaria, los ecosocialistas siempre insistieron que el acuerdo de los presupuestos tenía que ir acompañado de un acuerdo de gobierno. «Es de sentido común que lo que necesita Barcelona son presupuestos y un pacto de gobierno sólido y estable. Es la fórmula que puede hacer que Barcelona salga adelante», ya apuntó en su día la portavoz de los Comunes al Ayuntamiento, Janet Sanz. Una postura prácticamente calcada a la de TriasxBCN, que también vinculaban un acuerdo al otro.

A pesar de las intenciones iniciales, las posturas entre Comunes y PSC están bastante lejos. Como mínimo, si nos atenemos en las declaraciones públicas. En sus intervenciones durante la campaña, Ada Colau ha lamentado la «deriva conservadora» del PSC, demostrando que los modelos de ciudad de las dos fuerzas parecen incompatibles. En este sentido, Jaume Collboni apuntó, la semana pasada, que no haría más supermananas porque son «más caras de mantener». Una declaración que Colau ha criticado, poniéndola de ejemplo de cómo Collboni «quiere dar marcha atrás» a su modelo de ciudad.
En todo caso, Jaume Collboni ha sido una pared. «Primero las políticas», dice el alcalde, que ya ha aprobado los presupuestos vía moción de confianza. Sin mayoría y solo con el apoyo de ERC. Bajo la premisa de formar un «gobierno progresista», Collboni se ha comprometido a ampliar su ejecutivo después del 12-M, pero todavía no ha dicho con qué grupos lo hará.





