La portavoz de Esquerra Republicana en el Ayuntamiento de Barcelona, Elisenda Alamany, ha asegurado que su reto es aspirar al hecho que ERC pueda aspirar «disputar la alcaldía» del año 2027. Además, también ha dejado la puerta abierta a la posibilidad de asumir el relevo de Ernest Maragall. En una entrevista a la agencia EFE, Alamany ha asegurado que cogerá «la responsabilidad toque cuando toque», además, ha dejado claro que «todos queremos ser el relevo de la buena política de Maragall«. Hace apenas unos días, concretamente el pasado sábado, Alamany anunció que se hizo militante de ERC, un hecho que la portavoz considera como un «paso natural».
Posterioment a ser portavoz parlamentaria de los comunes, Alamany ha sido la número dos a las listas de ERC a las elecciones municipales de 2019 y 2023. En los últimos cuatro años, dice Alamany que ha trabajado, se ha remangado y «no ha esperado» nada de nadie. En este sentido, agradece haber podido tener a Maragall a su lado y que «siempre» así «para aprender».
Sobre las posibilidades de ERC en una posible alcaldía del próximo mandato, Alamany ha remarcado que, como portavoz, la «suya responsabilidad» será que el partido pueda «disputar la alcaldía» en las próximas elecciones y que se «dejará la piel». Con esto, ha pedido a su partido que cuando llegue el momento de escoger en la cabeza de lista se «tome la decisión más profesional posible«.
Críticas a los comunes por «regalar» la alcaldía a Collboni
Por otro lado, Alamany se ha mostrado crítica con el partido de Ada Colau y ha lamentado que BComú evitase a última hora la posibilidad de un gobierno independentista y diera la posibilidad a Collboni de ser investido. La nueva militante de ERC ha reprochado a Colau que «regalara» sus votos al PSC para que no hubiera un gobierno con Juntos y ERC.
La portavoz ha asegurado que lo pacte independentista garantía el funcionamiento de la ciudad y que Barcelona tuviera su rol de «capital»catalana y de desarrollar políticas progresistas de verdad. Más allá de la frustración, la intención es «no mirar atrás» y trabajar para dibujar una «identidad propia» para definir el partido como la «oposición» del gobierno socialista. Aun así, el partido no descarta posibles acuerdos con el partido de Jaume Collboni: «Estaremos dispuestos a hablar».
