La sensación en Torre Baró es que la película del 47 los ha acercado a un escaparate mediático, que han aprovechado con diferentes reivindicaciones y victorias que, por pequeñas que sean, son celebradas. El inicio del soterramiento del cableado eléctrico es la más importante, pero el tejido vecinal también recuerda otros logros como la eliminación del bus a demanda de la zona sur y el retorno del bus regular. El distrito también anunció la creación de una rotonda entre las calles de Llerona y Balenyà, justamente para mejorar la movilidad de un bus a demanda que ya ha desaparecido.
“Hemos estado cuatro años esperando una rotonda que ya no necesitamos”, sentencia la presidenta de la asociación de vecinos, Valeria Ortiz. La reforma, valorada en 400.000 euros, significaba “una mejora muy consistente para el barrio”, apuntó entonces el concejal del distrito, Xavier Mercè. La intención, argumentaba el concejal, es que la rotonda facilite la conducción de los autobuses por calles estrechas, “ahorrando recorridos y reduciendo riesgos en la vía pública”.
El proyecto se aprobó el pasado 29 de julio, tras tres años de insistencia vecinal. Poco después, los vecinos lograron que Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) sustituyera uno de los dos buses a demanda de Torre Baró –que no gustaba– por el antiguo bus de línea regular. “La orografía de la zona y los problemas de cobertura hacen que el servicio no se ajuste del todo a las necesidades expresadas recientemente por el vecindario”, admitía TMB una vez hecho el cambio.
“Básicamente, la rotonda se tenía que hacer para mejorar la fluidez y los tiempos de viaje del bus, pero si ya no está, no sabemos si es la inversión que más necesitamos”, comenta ahora Ortiz a este diario.
La vecina insiste en que los vecinos del barrio ya no la quieren, si bien ella rebaja el nivel de la crítica. “Toda reforma es una mejora urbanística. Con la rotonda también se cambian las aceras, la luz, etc. Como asociación tampoco creemos que sea necesaria ahora, pero en el fondo, en Torre Baró, cualquier inversión creo que es una victoria, por pequeña que sea”, concluye.

Soterramiento del cableado
La inversión para la rotonda llega, a pesar de todo, en un momento de “felicidad” para Torre Baró. El alcalde de Jaume Collboni ha anunciado una inversión de cuatro millones de euros para soterrar el cableado de dos calles importantes del barrio, la antesala de un proyecto a largo plazo que se complementará con una inversión de 10 millones más para soterrar el resto del cableado. Una demanda histórica del vecindario, cansado de sufrir cortes de luz constantes por robos o problemas climáticos, que ahora está más cerca.
