Sants ha comenzado a recuperar la afluencia habitual de los viajeros de Rodalies después de una semana muy marcada por el caos ferroviario y la incertidumbre sobre la operatividad del servicio de trenes. Por la mañana, Sants ha mantenido la apariencia de los últimos tres días, medio vacía y casi sin viajeros, una situación que se está revirtiendo durante la tarde, a medida que también se ha recuperado la normalidad en el servicio de Rodalies.
Los usuarios, en declaraciones recogidas por la ACN, han ido poblando la estación desierta en los últimos días y se han mostrado, en cierta manera, resignados y confiados a tomar los trenes. Mireia, una de estas usuarias, ha explicado que espera tomar el tren para ir hasta Reus, aunque en las pantallas aparece que el tren llega con retraso hasta Sants. Una situación que, aunque se haya podido recuperar, sigue haciendo que los viajeros vean con recelo el transporte ferroviario. Bep ha asegurado que no confía en el servicio de Rodalies para llegar hasta Girona y que optará por tomar el autobús para llegar a la capital gerundense. “Tal como están las cosas, cuesta un poco confiar”, ha sentenciado.

La vuelta a la normalidad
Durante este viernes el servicio de Rodalies, no sin incidencias, ha ido recuperando la normalidad de su servicio. Los trenes han vuelto a circular por las vías catalanas después de que Gobierno, Renfe, Adif y maquinistas llegaran a un acuerdo in extremis durante la tarde del jueves. Durante la noche del jueves a viernes, Adif y Renfe han hecho las comprobaciones de seguridad acordadas durante la reunión a cuatro manos y se ha restablecido el servicio, aunque algunas líneas hayan sufrido retrasos de 30 minutos de media.
Por su parte, Sants se ha vuelto a convertir en un altar de memoria después de que los maquinistas hayan organizado una ofrenda floral con rosas y velas para recordar a Fernando, el maquinista sevillano en prácticas que perdió la vida tras la caída de un muro de contención sobre un tren de la R4 de Rodalies en Gelida.
