El Servei Català de Trànsit calcula que medio millón de vehículos han salido del área metropolitana de Barcelona entre las ocho de la mañana del jueves y las once de este viernes. Son, según los cálculos de Trànsit, el 90% de los 560.000 vehículos que tienen previsto salir por Semana Santa. Las previsiones apuntan que el goteo de coches se alargará hasta las 15 horas de este sábado.
Un accidente múltiple en la AP7, con tres vehículos implicados y tres heridos, ninguno de ellos grave, ha complicado la operación salida a la altura de Olèrdola (Alt Penedès). La policía ha reabierto un carril de la autopista, que a primera hora tenía dos vías cortadas en sentido sur. El accidente provoca catorce kilómetros de retención.
❌ Continua un carril tallat a l’AP-7 a Olèrdola en sentit sud/Tarragona arran de l’accident múltiple.
— Trànsit (@transit) April 3, 2026
🔴 Es registren retencions des de Sant Sadurní d’Anoia.
🟦 Hi ha obert el carril addicional habilitat en sentit contrari entre Martorell i Banyeres del Penedès. pic.twitter.com/InynxQTLBL
No es el único punto crítico de la AP-7, que se ha complicado tras unas primeras horas tranquilas. La autopista, que atraviesa Catalunya, registra retenciones en cuatro tramos más: hasta cinco kilómetros de cola en Montmeló, tres en Castellbisbal y Castellví de Rosanes, y otros tres en Gelida, según los registros de Trànsit recogidos por la ACN a las 11:30 horas.
Otras retenciones en las carreteras catalanas
La lista de incidencias aumenta con las retenciones registradas en la N-II a la altura de Vidreres en dirección a Girona (9 kilómetros de retenciones) y en la C-32, entre Castelldefels y Sitges (4 kilómetros), debido a un accidente. Otras carreteras afectadas, todas ellas con menos de tres kilómetros de retención, son la C-17 (en Lliçà de Vall y en Ripoll), la C-16 (Cercs), la C-60 (Argentona y Roca del Vallès), la C-32 (Mataró, Palafolls y Tordera) y la C-35 (Llagostera).
