La culminación de la conexión del tranvía por la avenida Diagonal podría alargarse más de lo esperado. Así lo ha asegurado este martes el ejecutivo encabezado por Jaume Collboni, que considera que las obras para alargar la línea L8 de los Ferrocarriles de la Generalitat (FGC) podrían afectar a los trabajos para instalar la infraestructura por esta arteria de la capital catalana.
El anuncio lo ha hecho la primera teniente de alcaldía Laia Bonet durante la comisión de Urbanismo que se ha celebrado hoy, donde ha recordado que la actuación de prolongación de la L8 de la plaza de España hasta Gracia arrancará el próximo 8 de enero y se alargará cerca de 58 meses, de forma que coincidirá en el tiempo con las obras del tranvía, que tendrían que finalizar a la plaza de Francesc Macià, uno de los puntos donde precisamente se prevé habilitar una nueva estación de la línea de FGC Llobregat-Anoia. Este encabalgamiento de trabajos podría complicar las tareas de los operarios de ambas intervenciones, así que los técnicos del consistorio están estudiando si pueden ser compatibles.
«No queremos correr. Queremos hacerlo bien, pero acabaremos el trabajo», ha remarcado Bonet. A pesar de evitar pronunciarse sobre este posible retraso en la conexión de los dos conjuntos de líneas del TRAM que ya funcionan en la ciudad, la primera teniente de alcaldía sí que ha querido remarcar su compromiso con la finalización de este discutido proyecto, que el pasado noviembre ya terminó la infraestructura por enlazar las Glorias con la estación de Verdaguer en la confluencia de la Diagonal con paseo de Sant Joan.
Más de 300 millones y tres nuevas paradas
Hay que recordar que las obras para prolongar la línea L8 hasta Gracia prevén la construcción de un túnel de cuatro kilómetros, la reforma de dos estaciones existentes —plaza de España y Gracia— y la creación de tres nuevas —Hospital Clínic, Francesc Macià i Gràcia—. La previsión es que el proyecto cuente con un presupuesto de más de 300 millones de euros y que se ejecute en 58 meses.