Barcelona cerró el 2025 con 6.839 accidentes de tráfico con heridos, un 2% más que el año anterior, y 8.566 lesionados, un 1% más. Son cifras superiores a las de 2024, pero que demuestran “un punto de contención” respecto a años anteriores, según el balance que ha realizado el Ayuntamiento de Barcelona este lunes. El año pasado murieron once personas en accidentes de tráfico, el mismo número que en 2024 y cifra más baja desde que hay registros. Este dato refuerza esta idea de “estabilidad” que ha detallado el ejecutivo, aunque la concejala de movilidad, Laia Bonet, ha matizado que “siguen siendo demasiadas muertes”. “Estamos en un punto estable, pero no debemos bajar la guardia”, ha agregado el responsable de seguridad, Albert Batlle.
Los peatones y los motoristas son los colectivos más vulnerables. De las once víctimas mortales, cinco eran peatones, cinco conductores de motocicletas y el undécimo, ciclista. “Los motoristas siempre aparecen en estos datos; concentran una parte relevante de los heridos graves”, ha admitido Bonet. Un total de 246 personas pasaron más de 24 horas en el hospital (heridos graves), un 1,65% más que el año anterior. De estas, 125 eran motoristas (el 78%). “No se nos escapa que es el colectivo más importante con heridas graves”, ha destacado Bonet, valorando el Observatorio de la moto creado hace justo un año “para reducir su siniestralidad”.
Los datos de peatones heridos, segundo colectivo más vulnerable, mejoran con trece víctimas menos que en 2024: de 73 heridos a 60. Un 11%, atropellados por turismos. Los ciclistas, que en los últimos años mantienen una tendencia al alza, también han sufrido menos accidentes graves (de 19 heridos a 10) y los vehículos de movilidad personal pasan de 14 a 10.

Los accidentes crecen un 1,89%
Contando todos los vehículos, el número de accidentes totales ha aumentado un 1,89% y se sitúan en los 12.702 casos. Los turismos y las motos continúan siendo los más perjudicados, concentrando el 67% del total de hechos registrados. Las furgonetas también suponen un número significativo de accidentes, el 6,5% del total. Y dos tipologías de vehículo en alza concentran el resto: los accidentes con bicicletas implicadas han crecido un 11% el año pasado, mientras que los de los patinetes cayeron cerca de un 8%.
Estos datos hacen prever que el uso de los patinetes eléctricos ha bajado en beneficio –posiblemente– de la bicicleta, aunque los datos de uso modal de estos dos transportes aún no son públicos. Unos cambios en la movilidad que la teniente Laia Bonet atribuye “básicamente porque los hemos sacado de la acera [con la ordenanza de circulación] y tampoco pueden subir al transporte público”. “Hay más accidentes de bici, pero menos lesionados graves”, ha matizado la Guardia Urbana.
El intendente jefe de la división de tráfico, Ricardo Salas, también ha detallado que los choques por detrás continúan siendo los más significativos (1.790 registrados) por delante de la colisión lateral (1.665) y la colisión frontolateral (1.188), que ha aumentado un 5,11%. El año pasado también hubo 459 atropellos. La imprudencia suele ser la causa directa más vinculada a los accidentes. En este sentido, el exceso de velocidad, las maniobras o giros indebidos o los adelantamientos incorrectos suelen ser las causas más frecuentes.

