El gobierno de Jaume Collboni ha suspendido sine die la zona de bajas emisiones (ZBE) en Barcelona por el caos de Rodalies. Esto significa que mientras no se recupere la normalidad ferroviaria, todos los vehículos podrán circular por el término municipal de la capital catalana, incluidos los que no tienen la etiqueta medioambiental, y no se multará.
Paralelamente, el Ayuntamiento amplía el número de informadores hasta 24 en las estaciones de Rodalies, ya que ahora también se cubrirán las paradas de Torre Baró y Sant Andreu.
La suspensión de la ZBE se ha hecho a petición de la Generalitat y este mismo martes el alcalde ha firmado el decreto que levanta las restricciones de circulación.
Situación inaceptable e insostenible
Collboni ha calificado la situación de Rodalies como «inaceptable». Tras el silencio que mantuvo a raíz del accidente de Gelida y que fue criticado con dureza por la oposición en un pleno extraordinario forzado por Junts per Barcelona, el alcalde ha tomado nota y ha reaccionado. «Son medidas excepcionales, pero necesarias para una situación excepcional que pedimos que se reduzca y que volvamos a la normalidad lo antes posible. Esta situación es insostenible para muchos usuarios, no solo de Barcelona, sino especialmente del conjunto del área metropolitana».

Dos caídas del centro de control de Adif
Las medidas llegan en una nueva jornada caótica en Rodalies. A lo largo de la mañana, el centro de control de Adif ha caído dos veces. La incidencia se ha solucionado poco antes de las 09:00 de la mañana, pero los pasajeros continúan viviendo en el día de la marmota, con retrasos y cortes de líneas.
Los informadores están desplegados en las estaciones de Sants, Catalunya, paseo de Gràcia, Arc de Triomf, estación de Francia, Clot, Sagrera, Meridiana, Torre Baró y Sant Andreu en los horarios de mayor afluencia de pasajeros, entre las 06:00 y las 10:00 de la mañana, y entre las 16:00 y las 20:00 de la tarde.
Por otro lado, se mantiene el servicio itinerante en estaciones de Rodalies y puntos de interés de la Guardia Urbana, con operativos fijos en las estaciones principales y con especial atención en las paradas de bus interurbano como son la estación de Fabra i Puig y la Diagonal.

