El hotel Arts de la Barceloneta lleva años viviendo una transformación completa, lejos de los focos mediáticos, para adaptarse y continuar estando en la élite de los hoteles. El establecimiento, inaugurado dos años después de los Juegos Olímpicos, siempre ha lucido cinco estrellas –excepto un corto período al inicio– y ahora invierte más de 200 millones de euros en una reforma casi integral. Después de estrenar el verano pasado 432 habitaciones de las plantas principales, el hotel ha recibido ahora el visto bueno del Ayuntamiento para renovar zonas comunes y habitaciones de más lujo, entre las plantas 31 y 34.
El hotel transformará 21.613,73 metros cuadrados y pasará de 483 a 492 habitaciones totales. A pesar del cambio, el recinto no aumentará el número de plazas hoteleras, que se mantendrán en las 1.012 actuales. Las obras del hotel se alargarán unos tres años, según los detalles recogidos en el acta de la última comisión de gobierno, y debe coordinarse con los Bomberos y, al ser tan alto, también los servicios de Servidumbres Aéreas.

El Ayuntamiento ha informado a la empresa hotelera, que no ha detenido la práctica totalidad de su actividad durante las obras, que tiene derecho a solicitar una compensación por la tasa que ha pagado por la licencia. El consistorio ha detectado que la compañía declaró unos 368 metros cuadrados de sobra una vez revisada la superficie final de la reforma. En este sentido, el hotel ha pagado 1.826,62 euros de más por la tasa de obras.
Una figura relevante del skyline de Barcelona
El hotel nació de la transformación olímpica del litoral de Barcelona, pero no dio servicio a los atletas durante la celebración de las competiciones. Los 154 metros de altura lo sitúan, junto con la gemela Torre Mapfre, en un icono del perfil urbano de la ciudad. Hasta ahora había sido el edificio en trama urbana más alto de la ciudad, pero el crecimiento de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia lo ha dejado en segundo orden.
El hotel Arts ya ha sido una referencia de los hoteles de lujo desde su inicio y con los años ha visto cómo le aparecía competencia, especialmente también en el litoral, con otros recintos lujosos como el hotel W, inaugurado el 1 de septiembre de 2009 con una altura de 99 metros y reformado recientemente con una inversión de 80 millones de euros.
