El Ayuntamiento de Barcelona cerró 2025 con un superávit de 51,8 millones de euros. De un presupuesto inicial de más de 3.800 millones de euros, que fue prorrogado porque el gobierno de Jaume Collboni no llegó a ningún acuerdo con la oposición, la ejecución presupuestaria se situó en un 96,4% entre gasto corriente e inversiones. El volumen inversor fue de 654 millones, el 95% de lo previsto. Finalmente, las cuentas fueron unos 3.922 millones de euros, ya que al presupuesto inicial se añadieron las transferencias del Estado y la aplicación de las ordenanzas fiscales.
El teniente de alcaldía del área económica, Jordi Valls, ha destacado en una rueda de prensa que el presupuesto ejecutado se ha situado en un «máximo histórico». El 96,4% es la cifra más alta de los tres últimos ejercicios. Respecto al 2019, antes de la pandemia, supone una ejecución de más de 1.000 millones de euros, ha valorado. El gasto corriente fue de 2.406 millones.
Baja la deuda municipal
La deuda ha ido a la baja. De los 1.035,7 millones de euros de 2024 se ha pasado a 942,4 millones. En relación con los ingresos corrientes, la deuda representa el 26% por debajo del límite del 35% que fija el mismo Ayuntamiento. En el ámbito global, el endeudamiento es del 25,5%, menos que el 30% de anteriores ejercicios.

Valls ha dicho que la situación económica del consistorio es «estable y positiva» y la capacidad de inversión es «muy importante». Por otro lado, el concejal ha destacado que el pago a los proveedores tiene lugar de media cada 21,6 días, por debajo de los 30 marcados por el mismo Ayuntamiento.
En 2026, el presupuesto municipal ascendió hasta los 4.180 millones. Las cuentas se aprobaron a través de la cuestión de confianza porque Collboni solo recibió el apoyo de ERC. Tanto Valls como la gerente municipal, Laia Claverol, han remarcado que esperan mantener el nivel inversor de los años anteriores a pesar de la caída de los fondos europeos.
La situación de Oriente Medio
Sobre la situación en Oriente Medio, después del ataque de EE.UU. e Israel a Irán el pasado viernes, Valls ha asegurado que habrá afectaciones, pero espera que se podrán capear desde el consistorio. «Creo que este Ayuntamiento, en circunstancias complejas como fue la Covid o la guerra de Ucrania, con incrementos muy importantes en términos energéticos, materias primas e inflación, en términos generales lo supo gestionar, y nosotros lo gestionaremos».

