El inicio de 2026 ha venido acompañado del cierre de varios negocios históricos en Barcelona. Si el fin de semana os contábamos que el horno Santa Clara de Gràcia había bajado la persiana porque le querían doblar el alquiler, este miércoles hemos conocido dos nuevos casos de establecimientos con una larga trayectoria a sus espaldas que se despiden. El primero es la ferretería Camps, abierta en 1934 también en Gràcia y que cierra por no poder asumir un alquiler de 15.000 euros mensuales. El segundo es la pastelería Rovira, que llevaba 72 años ocupando los bajos del número 413 del paseo de Maragall, en el barrio de Horta. Este último negocio abrió en 1954 y estaba especializado en pasteles y bombonería artesanal. Al menos dos generaciones de la misma familia han dirigido la pastelería a lo largo de estas más de siete décadas y hasta este mismo enero, cuando a través de un mensaje colgado en el escaparate informaban a la clientela del cierre del comercio.
«Después de más de 70 años es hora de comenzar una nueva etapa. Han sido décadas de ilusión, esfuerzo y sobre todo, amor a esta profesión. Hemos visto crecer a varias generaciones, niños que venían de la mano con sus padres y que, con el tiempo, vienen con sus hijos: nos habéis hecho sentir como una gran familia», comienza el comunicado de los pasteleros. «Ha sido toda una vida dedicada a un oficio que nos apasiona y gracias a vuestra fidelidad y confianza hemos podido compartirla con todos vosotros: clientes vecinos, amigos y amigas […] Nos despedimos con el corazón lleno de recuerdos y orgullo por el camino recorrido. Gracias por estos 72 años y un recuerdo para todos los que nos han dejado en el camino», afirman antes de poner punto final al emotivo mensaje. Aunque no lo especifican, todo hace pensar que el cierre no ha sido precipitado por unas demandas astronómicas de alquiler por pérdidas económicas.
Un cierre muy llorado en Horta
La liebre la levantaron hace unas semanas varias personas a través de las redes sociales, pero no ha sido hasta este martes que la noticia se ha hecho un lugar en la primera línea informativa a partir de una publicación del escritor Màrius Serra. «Ha cerrado la pastelería Rovira en el paseo de Maragall. En Horta, el comercio sabe despedirse con estilo de su clientela. Echaremos de menos las cocas y los pasteles de can Rovira», se puede leer en el mensaje compartido a través de las redes.
Ha tancat la pastisseria Rovira al passeig de Maragall. A Horta, el comerç sap acomiadar-se amb estil de la seva clientela.
— Màrius Serra (@mariusserra) February 3, 2026
Trobarem a faltar les coques i els pastissos de can Rovira. Afortunadament, encara ens queden bons pastissers al barri, encapçalats per la Sant Antoni! pic.twitter.com/VbmjSk4Cct
Serra no es la única persona que ha expresado en las últimas horas su tristeza por el cierre del establecimiento. También el periodista y presentador de El Món a RAC1, Jordi Basté, ha querido despedirse de la pastelería. «¡Oh, qué recuerdos! Cuántos días yendo a comprar la nata de los domingos a Can Rovira», ha rememorado. En diferentes redes sociales, clientes habituales y vecinos han querido dejar su recuerdo para el comercio, lamentando que baje la persiana tras toda una vida en el paseo de Maragall. «Compré el roscón de reyes y ya no la vi más abierta. Me da mucha pena, un muy buen producto de toda la vida y gente encantadora a la hora de despachar. Así es la vida. Que les vaya muy bien y un abrazo», señalaba uno. «Mis padres eran clientes desde que la inauguraron y yo siempre compraba en Rovira cañas de crema. No he comido igual de buenas en ningún lado. Me ha dado mucha pena», afirmaba otro.

