Cuando se cumplen veinte años de la publicación de Back to Black, la obra que consagró definitivamente a Amy Winehouse como una de las voces más influyentes del siglo XXI, Europa acoge una gira homenaje que reivindica su huella artística y emocional. El tour hará parada en Barcelona el próximo 13 de marzo, en un concierto en el Teatre Casino l’Aliança del Poblenou que promete revivir la esencia, la fuerza y la fragilidad de una artista única.
Más que un simple concierto de versiones, el espectáculo se ha concebido como una experiencia inmersiva en el universo Winehouse. La puesta en escena recrea la estética soul-jazz que marcó su carrera: banda en directo con ocho músicos, sección de vientos, coros femeninos y una dirección musical fiel a los arreglos originales producidos por Mark Ronson y Salaam Remi. Todo ello, con una interpretación vocal que no busca la imitación caricaturesca, sino el homenaje respetuoso a su personalidad sonora.
El repertorio se centra especialmente en Back to Black, disco que redefinió el pop contemporáneo con una mirada retro inspirada en el soul de los sesenta. Temas icónicos como Rehab, You Know I’m No Good o Love Is a Losing Game —convertidos ya en himnos generacionales— vuelven a sonar en directo con la intensidad emocional que los hizo inmortales. No faltarán tampoco piezas de otras etapas que permiten recorrer la evolución artística de una creadora tan brillante como atormentada.

Este vigésimo aniversario no es solo una efeméride musical: es también una oportunidad para redescubrir la vigencia de su legado. La influencia de Amy Winehouse continúa presente en toda una generación de artistas que han recuperado el soul, el jazz y el R&B clásico dentro del pensamiento dominante. El tributo europeo quiere, precisamente, reconectar públicos diversos —desde los fans que la vivieron en directo hasta los que la han descubierto después— con la potencia emocional de su obra.
La cita del 13 de marzo en Barcelona se perfila, así, como una velada cargada de nostalgia y celebración. Un espectáculo pensado tanto para cantar a pleno pulmón como para dejarse llevar por la atmósfera íntima y melancólica que definía sus conciertos.
Las entradas ya están a la venta, y el interés generado por la efeméride hace prever una gran afluencia de público. Para los amantes del soul y para cualquier melómano, el homenaje es una ocasión irrepetible para revivir —o descubrir en directo— la magia de un disco y de una artista que, veinte años después, continúan sonando más vivos que nunca.
