Nació en 1978 como una fiesta universitaria impulsada por estudiantes de la Escuela Técnica Superior de Telecomunicaciones, pero fue creciendo y abriéndose hasta convertirse en una macrofiesta única en toda Cataluña, con 8 horas de música ininterrumpida y un cartel musical de lujo. Es la Telecogresca, una macrofiesta de referencia en la ciudad, que se celebra fuera de la temporada de los grandes festivales comerciales -la gestiona una asociación sin ánimo de lucro, formada por estudiantes voluntarios- como el Sónar o el Primavera Sound. Este año se ha programado para el 28 de marzo en el Parc del Fòrum, y se espera llegar o superar las 15.000 personas de la edición de 2025. Pero atención, que su continuidad está en peligro. El presidente de la Asociación Cultural Telecogresca, Bruno van Bemmelen, ha alertado en Bon dia, Barcelona de Betevé que la celebración de las próximas ediciones del festival está en peligro. Denuncia que el Ayuntamiento de Barcelona les ha incrementado un 250 % el costo de cesión del Parc del Fòrum. Esto supone que los organizadores deben hacerse cargo de parte de los gastos del festival. Concretamente, deben asumir entre 3 y 3,5 euros más por cada entrada que venden.
El Ayuntamiento ve la Telecogresca como un festival comercial
El presidente de la asociación ha explicado que el consistorio aplica unos criterios de macrofestival comercial a una entidad formada por voluntarios “y sin ánimo de lucro“. Tampoco pueden optar a la mayoría de las subvenciones, porque “están hechas a medida para grandes empresas”. Por eso, ha pedido al consistorio más apoyo institucional para mantener el festival y celebrar el 50º aniversario, previsto para 2028. De hecho, la Telecogresca está en el punto de mira desde que el Ayuntamiento aprobó el plan de festivales del Parc del Fòrum para los años 2026-2028. El plan establece que los festivales musicales nocturnos en el Parc del Fòrum, a excepción del Primavera Sound y el Cruïlla, se adjudicarán por concurrencia pública. El consistorio explicó que se abrirá el abanico de promotores que quieran presentarse para organizar una actividad, de manera que se dará más oportunidad al sector musical, pero se exigirá también más responsabilidades para mejorar la convivencia e intentar dar respuesta a las quejas vecinales por ruido, que vienen de lejos.

