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El descubrimiento de un tramo del foro cambia la historia de la Barcelona romana

Un tramo del foro romano del siglo I antes de Cristo ha salido a la luz durante unas obras de ampliación del Gran Hotel Barcino, en la calle de Hércules, 3, del barrio Gótico. Se trata de un hallazgo “excepcional” que cambia 90° la historia de la Barcelona romana tal como se había concebido hasta ahora. En el subsuelo de la Casa Requesens, uno de los nombres con que se conocía el edificio antiguamente junto con Casa Llauder, ha aparecido un pavimento monumental de piedra de Montjuïc, datado en “el momento fundacional” de la colonia romana, que pertenece al foro de Bàrcino, ha valorado el director de la intervención de la obra arqueológica, Jordi Amorós. Xavier Maese, del Servicio de Arqueología de Barcelona, ha explicado que hasta ahora se pensaba que el foro romano iba horizontal al mar. Pero el nuevo descubrimiento permite saber que en realidad lo hacía vertical al mar, es decir en sentido mar-montaña. «El foro cambia 90°».

El descubrimiento está extraordinariamente bien conservado y tiene una calidad hasta ahora inédita comparativamente con otros restos romanos de Barcelona. El hallazgo “aporta nuevas evidencias” que obligan a reinterpretar la ubicación y la orientación del foro, el elemento central de la vida cívica romana, ha explicado el regidor de Cultura, Xavier Marcé. Bàrcino se estructuraba a partir de dos grandes ejes viales: el cardo y el decumanus, que articulaban toda la trama urbana. Hasta ahora se había asumido que el foro se alineaba de manera paralela al cardo. Pero la nueva documentación arqueológica indica, en cambio, que estaría alineado al decumanus, un hecho que implica un cambio de 90° en la lectura urbanística del centro de la colonia. Las obras de excavación se han prolongado durante tres años».

Restos musealizados de los hallazgos en el Gran Hotel Barcino, en este caso un pozo medieval / Ayuntamiento de Barcelona

Unos hallazgos restaurados y musealizados

A diferencia de lo que ocurre con la mayoría de los restos arqueológicos de la ciudad, que se documentan y se tapan, en este caso se han restaurado y musealizado en un espacio en el cual se puede leer la historia del lugar, desde el siglo I antes de Cristo hasta el siglo XX. Según ha explicado la CEO de Gargallo Hotels, Xènia Gargallo, en el emplazamiento se ubicará la zona de desayunos del Gran Hotel Barcino, pero está previsto hacer visitas guiadas a los restos de la mano del Museo de Historia de la Ciudad. Gargallo ha dicho que los hallazgos tuvieron su origen en un hueco de ascensor. La cadena hotelera, que se ha encargado de asumir todos los costes, decidió readaptar el proyecto de ampliación del establecimiento hotelero para preservar íntegramente los restos.

El conjunto ocupa unos 42 m²

El elemento más importante es un pavimento de losas de piedra de Montjuïc datado entre los años 15 y 10 aC y que coincide con el período de fundación de la colonia romana. El conjunto ocupa 42 m² y está formado por grandes bloques rectangulares dispuestos con una precisión propia de las grandes obras públicas romanas. Las losas, que pueden alcanzar hasta 149 cm de largo y hasta 118 cm de anchura, conservan un grosor considerable, de entre 18 y 35 cm. Los expertos consideran que este hecho demuestra “la intención de crear una superficie estable y monumental sobre un terreno natural irregular”.

Los hallazgos arqueológicos de épocas diferentes que se han encontrado en el Gran Hotel Barcino / Ayuntamiento de Barcelona

El enlosado destaca por sus dimensiones, por la calidad de los materiales y por la existencia de estructuras asociadas que revelan la compleja organización del espacio. Al sureste del pavimento se conserva una cimentación de hormigón romano que habría formado parte del límite original del conjunto. A su lado, dos pozos cuadrados, excavados hasta 2,6 metros de profundidad, están conectados por un sifón que regulaba el flujo de agua, evitaba estancamientos y contribuía a mantener el sistema limpio y operativo. “Es una especie de estructura hidráulica que transportaba el agua desde el acueducto” hasta esta zona del Gótico a través de un ramal, ha subrayado Amorós.

Algunas de las monedas localizadas en el Gran Hotel Barcino / Ayuntamiento de Barcelona

Monedas tardo-romanas hasta la época carolingia

La excavación ha permitido recuperar más de ciento cincuenta fragmentos de mármol de importación procedentes de diversos puntos del Mediterráneo —desde Carrara hasta Anatolia o Egipto— que refuerzan la idea de un conjunto monumental, revestido parcialmente con materiales suntuosos. Amorós ha destacado que se han encontrado monedas de la época tardo-romana, entre los siglos III y IV después de Cristo. Entre las monedas, hay una de la fundación de Constantinopla y otra de Luis el Piadoso, de la época carolingia.

Los hallazgos permiten documentar que el foro se extingue a partir del siglo IV-V después de Cristo y la plaza pública fue abandonada a inicios del siglo V. En siglos posteriores, la zona cambió completamente. “Entre los siglos VIII y X, el espacio registra una intensa actividad altomedieval. En algunos puntos se han identificado hasta ocho niveles de circulación superpuestos, acompañados de sedimentos orgánicos, restos de alimentación y un conjunto numismático excepcional. Esta presencia evidencia la continuidad de vida en el lugar mucho más allá del período romano”, destaca el Ayuntamiento en una nota de prensa. La fase medieval incorpora estructuras de almacenamiento, como el silo de tres mil litros descubierto en el patio, construido en parte sobre el hormigón romano y en parte con sillares regulares. La secuencia continúa hasta la época gótica (siglo XIV-XV), cuando se construye la Casa Requesens, un edificio de origen medieval que condicionaría fuertemente la excavación moderna debido a su cimentación superficial.

Las paredes que rodean el patio forman parte también del discurso museográfico. Conservan restos de la casa medieval construida en el siglo XIV, reformas modernas e intervenciones de los siglos XVIII y XIX. Cada tramo de muro explica un momento diferente de la evolución del edificio, y en conjunto permiten entender cómo este patio ha sido reconfigurado muchas veces a lo largo de la historia sin perder nunca su carácter funcional.

La botella con la carta dentro localizada en una habitación del Gran Hotel Barcino / Ayuntamiento de Barcelona

Una botella con una carta de 1926

Gargallo Hotels es propietario del edificio desde 2009. Las obras de ampliación del hotel también han permitido descubrir una botella con una carta dentro de 1926, en la cual se explica la compraventa del inmueble por 190.000 pesetas por parte de una congregación de monjas que convirtieron la finca en un convento. Este hallazgo se localizó cuando se destapó una ventana tapiada de hace un siglo.

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