La asociación Casa de la Premsa, el grupo de entidades que se formó en 2018 para impulsar la recuperación del edificio modernista Casa de la Premsa, ha expresado su «decepción» por el poco espacio que les quedará tras la rehabilitación del inmueble, según consta en el último anteproyecto que les han presentado. El pasado septiembre, el Ayuntamiento y la Diputación de Barcelona firmaron un acuerdo para ubicar en el edificio patrimonial el Centro de Investigación y Acción Comunitaria en Artes Escénicas del Instituto del Teatro. Si no hay retrasos, la finca debería estar reformada en 2029.
Construida para la Exposición Universal de 1929 en la avenida de Rius i Taulet por el arquitecto Pere Domènech i Roura, hijo de Lluís Domènech i Muntaner, la Casa de la Premsa fue declarada bien cultural de interés local y sirvió para ubicar a los periodistas durante el evento de hace un siglo. En los últimos años, vecinos y periodistas, así como grupos municipales, habían solicitado la recuperación del edificio tras unas tres décadas de abandono y haber sido una comisaría de la Guardia Urbana.
El vecindario perderá espacios en la Casa de la Premsa, pero la rehabilitación debe seguir adelante https://t.co/5JvQ8Vh5Cb pic.twitter.com/YqWWsZTn1I
— Casa de la Premsa (@Casadelapremsa) February 11, 2026
En un comunicado publicado en las redes sociales, la asociación denuncia que en el último anteproyecto el espacio que les quedará supone «una pérdida neta de metros cuadrados para la asociación y el vecindario que representa», ya que en la primera propuesta disponían también de gran parte del sótano. Las entidades expresaron esta situación al distrito de Sants-Montjuïc y a la Diputación, lo que les permitió recuperar un emplazamiento para un estudio de radio en una zona de la planta baja que había sido eliminada al perder el sótano.
«Aroma clasista» y «menosprecio»
La asociación -formada entre muchos otros colectivos por Coordinadora d’Entitats del Poble-sec, la Fundació Periodisme Plural y el Sindicat de Periodistes de Catalunya– también se queja de que no ha participado en el diseño del anteproyecto, con la excepción de la fase final, y critica también que el centro de documentación del Instituto del Teatro dispondrá «de un papel predominante en la relación que debe tener con la asociación, marcando una serie de límites en el uso de los espacios comunes». En un momento del comunicado, la asociación habla de «aroma clasista» y «menosprecio que se ha percibido en algunas expresiones de los gestores públicos».

Un despacho de dimensiones minúsculas
Según detalla la asociación, el anteproyecto reserva al centro de documentación del Instituto del Teatro las dos primeras plantas y el sótano, para dejar allí parte del numeroso material que conserva. La planta baja estará compartida por el centro de documentación y las entidades. Habrá una sala de actos, un espacio de relación con mesas, un espacio expositivo y otra aula donde ahora se realizan las actividades. «La asociación tendrá un espacio de despacho de dimensiones minúsculas y no hay ningún armario previsto para guardar material», lamenta.
La asociación hace un llamado a abrir el espacio al vecindario como «prioridad principal» y expresa la necesidad de tender puentes entre las entidades y el centro del Instituto del Teatro «para realizar actividades en común y que la ciudadanía no perciba dos almas totalmente diferenciadas».

El acuerdo al que llegaron el Ayuntamiento y la Diputación prevé que el consistorio ceda el inmueble a la Diputación y esta administración realizará y pagará la reforma para que el equipamiento pueda abrir dentro de tres años. Además de ser un centro documental de las artes escénicas, funcionará como residencia para artistas y realizará proyectos en colaboración con el tejido social del barrio del Poble-sec.

