En la fachada principal del edificio todavía hoy se entrevén las siglas de la CNT y la FAI, que salvaron el templo de la quema durante las revueltas anarquistas de la guerra civil
El reloj que se conserva en la fachada del Teatre Poliorama fue durante 35 años la referencia horaria de la ciudad y actualmente otro reloj de cuarzo marca la hora