La transformación de la Fundición de Cañones, un edificio patrimonial situado en la Rambla, 2, en el Centro de Arte Digital de Cataluña dará este martes otro paso adelante. La comisión de Urbanismo del Ayuntamiento dará el visto bueno definitivo a su reforma con los votos a favor garantizados del gobierno de Jaume Collboni, Junts per Barcelona y ERC. El proyecto está impulsado por el departamento de Cultura de la Generalitat.
En concreto, se llevará a votación el Plan Especial Integral (PEI) para su remodelación. La aprobación inicial tuvo lugar el 27 de noviembre del año pasado. La propuesta prevé que en un futuro el Centro de Arte Digital tenga unos usos socioculturales, docentes y administrativos. El techo total construido será de 3.311 m², que se corresponde con el del edificio actual. Adicionalmente, se habilitarán 70 m² más para usos complementarios.
Reapertura en dos años
Según la información que se votará este martes y a la cual ha tenido acceso el TOT Barcelona, los costos de la reforma superarán los 7,6 millones de euros y las obras se prolongarán durante unos dos años. Este enero, el Periódico adelantaba que la intención de Cultura es que el equipamiento pudiera abrir el primer semestre del 2028. El mismo documento concreta que el único grupo municipal que ha presentado alegaciones ha sido Barcelona en Comú.

La Fundición de Cañones es de titularidad de la Generalitat desde 2003. Ese año, el Gobierno compró el edificio al Ministerio de Defensa por tres millones de euros. Pero desde entonces, el inmueble ha estado cerrado. Fue construido en el siglo XVIII sobre la antigua fundición real de artillería.
Entre los grupos que han confirmado el aval al proyecto este martes está ERC. La concejala Eva Baró dice que la apertura de la Fundición de Cañones permitirá recuperar una Rambla como un eje cultural abierto, vivo y al servicio de la ciudadanía y «coherente» con la reforma del paseo impulsada por el Ayuntamiento. De todas maneras, ERC advierte que el equipamiento debe ser también un proyecto de los barrios. «No puede funcionar de espaldas a su entorno. Debe construir vínculos estables con el vecindario y con las entidades de Ciutat Vella, y incorporarlos como actores activos en su programación y gestión».
Desde Junts per Barcelona, el concejal Damià Calvet sostiene que es una oportunidad para revitalizar el inmueble y dar un uso a un edificio catalogado. «Apoyaremos este plan porque también se enmarca dentro de nuestro compromiso electoral de promover la digitalización de la cultura de Barcelona y de sus espacios… Creemos que el nuevo Centro de Arte Digital contribuirá a que Barcelona se consolide, no solo como Capital de la Cultura Catalana y europea, sino también como referente mundial del arte digital y la creatividad del siglo XXI». Junts espera que las obras no se dilaten y que se ejecuten en el tiempo previsto, dos años a contar desde la ejecutividad del plan.

El Club Capitol pasará a manos municipales
El mes pasado, el gobierno de Jaume Collboni recibió el apoyo de Junts per Barcelona para que el Club Capitol pase a manos municipales y pueda reabrir como teatro. Actualmente, es propiedad de la inmobiliaria Torcalena de Madrid. El proyecto no está exento de polémica porque supondrá recalificar los terrenos del antiguo edificio de Telefónica de la calle de Fontanella para usos de oficinas y comerciales. Torcalena es también el titular del inmueble de Telefónica. Baró dijo en enero que las ganancias para Torcalena serán de unos 10 millones de euros.
El Palau de la Virreina, el Centro de Artes Santa Mònica, el Gran Teatro del Liceu y el Teatro Poliorama son algunos de los equipamientos culturales de la Rambla. En cambio, no se sabe qué pasará con el Teatro Principal. El edificio debía reformarse y reabrir como espacio escénico. Ya hace cuatro años que se aprobó el Plan Especial Integral y de Mejora Urbana y se concedieron las licencias de obras, pero el inmueble está muy deteriorado y la transformación, que impulsaba el hotelero José María Trenor, nunca llegó a comenzar.

