A pocos pasos del Arco de Triunfo (calle del Rec Comtal, 12), Barcelona suma un nuevo nombre a la escena gastronómica asiática con la apertura de Sophie Kai, un restaurante que propone un «diálogo entre la tradición japonesa y la calidez mediterránea». El proyecto es la nueva evolución de Sophie, ahora reinterpretado como una casa japonesa abierta, contemporánea y con raíces locales.
El nombre no es casual. Kai, que en japonés significa mar, conexión, apertura y comunidad, define el espíritu de esta nueva propuesta del grupo gastronómico Banco de Boquerones, liderado por Bruno Balbás y Sofía Matarazzo. Su cocina quiere ser un puente entre culturas, un espacio donde «el rigor técnico nipón convive con productos, gestos y sensibilidades propias del Mediterráneo», explican desde el restaurante.

La carta de Sophie Kai rinde homenaje al Japón más actual, con una mirada fusionada pero respetuosa. Sushi, ramen y robata comparten protagonismo con ingredientes y matices cercanos: aceite de oliva, especias suaves y una búsqueda constante del equilibrio. Entre las propuestas destacan el uramaki de anguila y aguacate, el sashimi de hamachi con hoja de miso, el tataki de wagyu chileno a la robata o el ramen de cerdo con chashu y naruto.
Fusión gastronómica
La fusión se hace aún más evidente en platos como las croquetas de kimchi con azafrán, las gyozas de rabo de toro o las vieiras sobre crema tibia de maíz con toques de cilantro, ejemplos de una cocina que juega con el contraste entre fuego y frescura, precisión y emoción. Lejos de querer ser un templo japonés clásico, Sophie Kai se presenta como una mirada barcelonesa al Japón contemporáneo: cercana, estética y sincera. Un espacio pensado para detener el ritmo, compartir mesa, disfrutar del sake y descubrir cómo Oriente y Mediterráneo pueden encontrarse, de manera natural, en el plato.

