El equipo de Kiss FM en Barcelona lleva dos años y medio viviendo en un exilio forzado. Lo hace desde el 5 de septiembre de 2023, cuando un incendio asoló la antigua sede del diario Tele/eXpres, el primer periódico privado que surgió esquivando la censura tras la Guerra Civil Española en el año 1964 y que estuvo operativo hasta 1980 con varios cambios de propiedad entre medio. El fuego ardió durante casi diez horas seguidas en el edificio ubicado entre los números 390 y 394 de la calle Aragón, en la esquina con la calle Roger de Flor, calcinando completamente las dos primeras plantas. Este era precisamente el espacio que ocupaba la delegación barcelonesa de la emisora, que hacía tiempo que utilizaba unos estudios históricos que habían albergado en su momento la recordada emisora Ona Catalana -ya desaparecida- y por los cuales también habían pasado otros medios radiofónicos como la SER Catalunya o Radio 4.

Durante estos años transcurridos desde el incendio, el inmueble ha presentado un aspecto exterior bastante decadente. Las pintadas llenaban hasta hace poco la parte baja de la fachada del edificio -presidido por una gran escultura de Josep Maria Subirachs en hormigón donde se pueden leer repetidamente el nombre de las diferentes cabeceras que formaron parte del grupo editorial propietario del diario- y el peatón aún podía observar el gran agujero abierto en la piel del conjunto, apuntalado por andamios y con el precinto municipal que se colocó después de la actuación de los Bomberos de Barcelona. También se podían apreciar en varios puntos de las dos primeras plantas aberturas más pequeñas desde donde se llegaba a ver el techo teñido de color negro, un testimonio de la virulencia de las llamas y del humo.

Ahora bien, hace unas semanas que la apariencia exterior de este coloso de oficinas -diseñado por el arquitecto Josep Puig Torné especialmente para las oficinas del grupo editorial de Tele/eXpres- ha cambiado radicalmente. Un entramado de andamios protegidos por una malla gris semitranslúcida con el logotipo de la empresa Algaba cubre en estos momentos toda la fachada, ocultando esos agujeros y el resto de estragos provocados por el incendio. El movimiento de operarios es patente desde la calle, donde hay varios carteles de obra y han ubicado un baño portátil, señal de que la rehabilitación toma finalmente impulso y que el renacimiento de la antigua sede de Tele/eXpres está más cerca. De hecho, ya hay marcado un nuevo horizonte para el retorno de la actividad al inmueble. Según ha podido saber el TOT Barcelona, los trabajos de rehabilitación del edificio deberían concluir entre finales de 2027 y principios de 2028, cuatro años y medio después de ser devorado por las llamas.

Contratiempos administrativos que han retrasado unas obras complejas
Es necesario recordar que las tareas en el edificio comenzaron solo unos meses después del incendio, cuando se recibió el visto bueno del arquitecto contratado por la comunidad de propietarios, que inspeccionó las instalaciones tras el incendio para determinar las obras que se debían hacer para volver a habilitar el espacio de oficinas dañado y en algunos casos inutilizable, como en el caso de los estudios de Kiss FM. La licencia municipal tardó cerca de nueve meses en llegar, lo que provocó que entonces no se pudiera avanzar tanto como se hubiera querido. Más allá de los estragos que causó el fuego, uno de los problemas que más dolores de cabeza ha causado entre los operarios que trabajan en la reforma son los efectos del agua que inevitablemente se tuvo que utilizar para poder extinguir las llamas.

Aunque inicialmente se preveía que las obras pudieran completarse hasta mediados de 2025, hubo nuevos contratiempos que han acabado alargando el proceso. Fuentes cercanas al caso consultadas por este medio apuntan que ha habido una afectación parcial en la estructura del inmueble, lo que ha comportado que la reforma necesaria fuera «considerable» y, sin duda, más compleja de lo esperado en un inicio. También se ha tenido que adaptar el edificio a las normativas de seguridad municipales, introduciendo mejoras como un montacargas más grande o salidas de emergencia con más capacidad, entre otras. A todo esto, hay que sumarle la demora con la que han llegado algunos vistos buenos municipales como el del Departamento de Patrimonio Arquitectónico, Histórico y Artístico.

La esperanza intacta de un regreso a casa
En cuanto a las empresas que tenían sede en las diversas plantas del inmueble, varias ya optaron en su momento por buscarse una alternativa para poder continuar su actividad y otras lo han hecho en estos tiempos de espera por las obras. Sin embargo, algunas como Kiss FM han decidido apostar por una solución temporal a la espera de poder regresar al coloso de los números 390 y 394 de la calle Aragón. La sede barcelonesa de la emisora está instalada desde hace casi dos años en los estudios de Radio Marca en la capital catalana, que están situados en el número 460 de la avenida Diagonal, entre la rambla de Cataluña y el paseo de Gracia. Fuentes de la compañía radiofónica indicaban a finales de 2024 que la intención era «volver lo antes posible» y que no se planteaban la posibilidad de buscar una ubicación alternativa. Una posición que aún mantienen hoy día: «Estamos muy bien acogidos. Tenemos ganas de volver, pero entendemos que todo esto lleva su tiempo. Nos toca tener paciencia y esperar un poco más».


