La Unidad Central de Inspección Ocular de los Mossos ha señalado que, a priori, la explosión de butano y el incendio posterior en un edificio de la calle Venero, en Poblenou, no muestra indicios criminales. Cabe recordar que un total de 11 personas resultaron heridas. Los Bomberos, por su parte, señalan que el edificio afectado por la explosión no provocó daños estructurales al edificio, pero sí hizo que tres viviendas quedaran totalmente inhabitables por culpa de la explosión de butano.
Los hechos ocurrieron el pasado martes al mediodía cuando se produjo la explosión de una bombona de butano en un domicilio. Hasta el lugar de los hechos se desplazaron varias dotaciones de los Bomberos de Barcelona y nueve ambulancias del Sistema de Emergencias Médicas (SEM). El SEM trasladó a los dos heridos más graves, una madre y su hijo menor de edad que viven en el piso donde ocurrió el suceso, al Hospital de la Vall d’Hebron.

El Ayuntamiento siguió todos los protocolos
Con todo, la Asociación de Vecinos del Poblenou ha denunciado que los vecinos del bloque de la calle Venero 13 estuvieron desamparados el día del accidente. Aseguran que tuvieron que apagar el fuego provocado por la explosión de una bombona de gas ellos mismos ya que “los bomberos y la policía tardaron treinta llamadas en venir”. Pero el Ayuntamiento niega esta acusación y asegura que se ha hecho un acompañamiento psicológico desde el primer momento con los equipos de atención del Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona (CUESB). Además, el CUESB ha dado alojamiento a nueve vecinos que corresponden a dos familias del edificio afectado. En principio, este albergue es por un período máximo de tres días y acaba este jueves, aunque fuentes del CUESB han precisado que este alojamiento se podría prolongar unos días más.
El gobierno municipal también recuerda que la responsabilidad es de la propiedad del edificio. El concejal David Escudé ha explicado que los técnicos municipales y la propiedad de la finca han hecho una visita conjunta para ver el estado del edificio. “A partir de aquí, el propietario del inmueble, junto con la compañía aseguradora, es quien evidentemente está hablando con los afectados buscando caso por caso una solución”, ha remarcado Escudé.

