La comunidad educativa del Institut Joan Brossa de Barcelona ha unido fuerzas para denunciar la situación que desde hace tiempo padece el centro. Tras verse afectados recientemente por dos inundaciones de aguas fecales, las familias y la dirección de las instalaciones del distrito de Horta – Guinardó han alzado la voz para exponer la serie de deficiencias que arrastran como filtraciones, grietas y falta de climatización, entre otras. A raíz de las últimas incidencias, se tuvo que evacuar el edificio por motivos de seguridad y salubridad y aún no tienen agua corriente, acceso a los baños del recinto ni pueden utilizar el ascensor.
Según ha podido saber el TOT Barcelona y confirman los afectados, hace unas semanas se detectó una fuga de aguas grises en el sótano del centro educativo. Desde la dirección se pidió entonces una intervención de limpieza de canalizaciones. Sin embargo, el pasado 5 de marzo, coincidiendo con los aguaceros que sufrió la ciudad, se produjo una inundación importante de aguas fecales procedentes de las arquetas del patio que obligó a evacuar el instituto. A pesar de la actuación inmediata de limpieza y desinfección, el pasado viernes de madrugada se produjo una nueva inundación. Estas incidencias serían provocadas por un «colapso masivo del colector general» debido a la acumulación de residuos que provienen de los cuatro centros educativos que conforman la manzana entre las calles de Siurana y Thous y la avenida de la Mare de Déu de Montserrat.

Una empresa especializada está trabajando para solucionar la situación. Mientras tanto, el instituto solo tiene acceso a sanitarios químicos y el comedor debe funcionar con platos, cubiertos y vasos de un solo uso, gel hidroalcohólico y garrafas de agua. No funciona el ascensor, complicando la actividad de las personas con movilidad reducida. El alumnado que realiza actividades extraescolares tampoco puede tener acceso a los vestuarios ni a agua corriente. Desde la comunidad educativa piden al Consorci d’Educació de Barcelona que no solo repare el atasco que ha provocado estas inundaciones recientes, sino que también se lleven a cabo actuaciones estructurales para evitar que se puedan repetir episodios como estos en el futuro.

Larga lista de deficiencias
Estas inundaciones se suman a una larga lista de deficiencias que arrastra el Institut Joan Brossa. La dirección lleva tiempo denunciando que las instalaciones del centro son muy antiguas y necesitan una intervención integral. Entre los problemas destacan filtraciones y goteras recurrentes que obligan a inhabilitar algunas aulas cuando llueve, grietas en la fachada, accesos al centro en mal estado, problemas graves de climatización y degradación de los patios y las pistas deportivas, así como de los vestuarios. Por ello piden al Consorci un calendario de obras para estas actuaciones, denunciando que el precario mantenimiento de los centros públicos es un «problema ampliamente compartido, que a menudo acaban paliando las mismas familias, arreglando los desperfectos que pueden».
Actuación extraordinaria en la vía pública y abastecimiento de agua garantizado
Fuentes del Consorci d’Educació de Barcelona consultadas por este medio confirman que después de los episodios recientes de lluvias se ha producido un atasco importante en el colector, donde se han acumulado residuos, incluyendo piedras y ladrillos. Apuntan que se está trabajando intensamente desde el primer momento para resolver esta incidencia y que en los últimos días se ha desplegado un dispositivo técnico para atacar el problema desde dentro del centro educativo. Sin embargo, no ha sido posible la desobstrucción ni con equipos de bombeo de gran capacidad. Es por ello que será necesario intervenir desde la vía pública y abrir una zanja en la calle, unos trabajos que ya se están preparando y coordinando con el Distrito y que requerirán aún algunos días más.
Las mismas fuentes aseguran que se ha mantenido informado al centro en todo momento y, para garantizar el funcionamiento, se les ha facilitado baños portátiles mientras dure la incidencia. También indican que ya se les ha autorizado a hacer un uso moderado y puntual del agua corriente en los baños y la cocina, aunque el Consorci garantizará el abastecimiento de agua embotellada para profesorado y alumnado hasta que se recupere la normalidad.


