A la oposición de Jaume Collboni, los anuncios a largo plazo la cansan. En el acto “el alcalde responde” organizado por el Colegio de Periodistas, el socialista prometió una inversión de 260 millones entre este mandato y el siguiente para impulsar la transformación de la Sagrera y defendió que su ejecutivo está “reactivando” propuestas anteriores “que se habían detenido por diferentes motivos”. La oposición ve un anuncio más respecto a un proyecto que lleva décadas estancado y le ha reprochado al alcalde que presente grandes proyectos a largo plazo, la mayoría, de cara al 2023.
El anuncio ha generado indiferencia en los grupos, sin excepción, tanto los partidos que se han mostrado más próximos a Collboni como los que no se han sentado con él. Esquerra Republicana, que junto con el PSC ha aprobado una partida de 40 millones de euros para la Sagrera, a ejecutar en 2026, ha señalado la “credibilidad nula” que tienen los gobiernos socialistas con la gran obra que se hará alrededor de la estación. “Debemos pasar de los anuncios a la realidad”, ha expuesto Jordi Castellana.

Una reacción similar a la de Barcelona en Comú, que pide “menos anuncios y más mejoras”. “Ha presentado el proyecto como si fuera nuevo”, critica Gemma Tarafa. Los comunes recuerdan que el año pasado hizo lo mismo en Montjuïc –presentar un proyecto con fecha de finalización en 2030– ignorando que en la actualidad ha crecido “más sinhogarismo” en la zona. “Es una buena noticia que dé continuidad al proyecto de la Sagrera”, reconoce Tarafa, que valora, en todo caso, el trabajo hecho por el gobierno de Ada Colau al respecto y pide “cumplir los plazos prometidos”.
“Collboni vende humo”
“El acto podría haberse llamado el alcalde promete”, cuestiona con ironía Jordi Martí Galbis. El presidente del grupo municipal de Junts ha acusado a los socialistas de “vender humo” con “promesas para dentro de diez años”. “Es una política de no rendir cuentas del presente y de huir hacia el futuro con macroproyectos”, insiste. “Es la Barcelona de los renders”.
El PP también tilda de “política ficción” las propuestas de Collboni, a quien acusa de no hacer “autocrítica”. Los populares, que hacen de la lucha contra los asentamientos su caballo de batalla político, han recordado que en la zona crecen “asentamientos descontrolados”. “En Barcelona sobra ideología y falta política útil”, ha resumido Daniel Sirera.
