En un momento en que partidos como Barcelona en Comú y ERC están inmersos en el proceso de primarias y Junts per Barcelona debería elegir al alcaldable para el 2027, el PSC ralentiza el ritmo y se toma con calma el nombramiento de Jaume Collboni como candidato socialista. El mensaje es claro: «Collboni es el alcalde», subrayan fuentes socialistas consultadas en TOT Barcelona: «No hay prisa».
En conversación con este medio, la primera secretaria del PSC de Barcelona, Sara Jaurrieta, asegura que en estos momentos, en la Federación de Barcelona del PSC no hay ningún calendario para nombrar a Collboni, y que la formación se centra en «gobernar la ciudad». Los estatutos del partido dicen que en los municipios de más de 50.000 habitantes se deben hacer primarias. Pero Barcelona, como capital de Cataluña, juega en una liga aparte, y es el Consejo de Federación el encargado de elaborar un reglamento propio para elegir al candidato. Y, por el momento, no se han hecho movimientos. «No se ha abierto este melón», subraya la primera secretaria socialista. Sin dar una fecha concreta, Jaurrieta sí dice que será en 2026 cuando se hará la propuesta de reglamento. Dejarlo para 2027 sería demasiado justo. En todo caso, los socialistas tienen un candidato «claro y evidente» que es Collboni y «tiene menos sentido» hacer unas primarias, valora.

Collboni, tres elecciones como candidato
Collboni es el alcaldable del PSC desde que en 2014 se impuso en las primarias del partido a Carmen Andrés -en segunda vuelta-, Jordi Martí Grau, Laia Bonet -ahora primera teniente de alcaldía- y Rocío Martínez-Sampere. Hasta ahora, ha sido candidato en tres elecciones locales -2015, 2019 y 2023- con unos resultados que han ido de menos a más. En 2015, el PSC tocó fondo y se quedó con solo cuatro concejales, la cifra más baja de los socialistas barceloneses en toda la historia de la democracia de las elecciones municipales en la ciudad. En 2019, duplicó resultados y consiguió ocho ediles. Y en 2023, se elevó hasta la decena. En mayo de hace tres años, las elecciones las ganó Xavier Trias, pero un pacto de última hora entre Barcelona en Comú y PP para evitar que la ciudad tuviera un alcalde independentista permitió a Collboni alcanzar el cargo.
A lo largo de la última década, y especialmente entre 2015 y 2019, el PSC buscó un reemplazo para Collboni, pero no lo logró. Ahora, superados los dos años y medio al frente de la alcaldía, nadie discute que será el candidato en 2027 y en caso de plantearse hacer unas primarias parece poco probable que alguien se presente para enfrentarse al alcalde.

El reto de ganar las elecciones
El reto de Collboni en las municipales de 2027 no solo es repetir como alcalde sino ganar las elecciones. Desde 2007, cuando el alcalde Jordi Hereu fue el candidato, los socialistas no ganan unos comicios en la capital de Cataluña. En los de 2011 se impuso Trias; en los de 2015, Ada Colau; en los de 2019, Ernest Maragall, y en los de 2023, Trias otra vez. En 2015, la primera vez que Collboni fue candidato, los socialistas fueron la quinta fuerza del consistorio (con 67.489 votos, el 9,63%). En 2019, el PSC fue el tercer partido del Consejo Plenario (con 138.885 papeletas, el 18,47%). Y en 2023, Collboni alcanzó la segunda posición en las urnas (con 131.923 votos, el 19,82%). En estos años, Collboni ha sido segundo teniente de alcaldía, entre 2016 y 2017, y primer teniente de alcaldía, entre 2019 y 2023. En enero de ese año dejó el gobierno de coalición con Colau para centrarse en las elecciones municipales, una decisión que fue muy criticada por la exalcaldesa.
La última encuesta que se ha hecho pública hace pocos días pronostica una victoria del PSC si ahora se celebraran elecciones municipales. Se trata de un sondeo encargado por ERC tras el Barómetro municipal de diciembre. Collboni se impondría, pero lo haría con los mismos concejales que tiene ahora y con un ligero incremento del porcentaje de votos, hasta el 20,5%. Como segunda fuerza se situaría ERC, con ocho concejales -tres más que ahora- y el 16,5% de los sufragios, y, en tercer lugar, se quedaría Barcelona en Comú, con siete ediles -dos menos que en la actualidad- y el 15,1% de los votos. El golpe más importante se lo llevaría Junts, que solo conseguiría seis concejales -cinco menos- y perdería prácticamente la mitad de los votos de las últimas elecciones, del 22,7% bajaría al 11,6%. La encuesta también pronostica la irrupción de Aliança Catalana (AC) en el Ayuntamiento de Barcelona, con cinco concejales -los mismos que Junts perdería en el camino- y un 10% de los votos. PP y Vox repetirían los representantes actuales, con cuatro y tres, respectivamente. La CUP, aunque mejoraría resultados respecto a 2023, no llegaría al umbral mínimo del 5%.

Los partidos de la oposición, con la maquinaria en marcha
Mientras el PSC y Collboni miran las municipales con calma, el resto de partidos aceleran para tener cuanto antes sus alcaldables. Barcelona en Comú deberá elegir entre Gerardo Pisarello y Bob Pop, con el objetivo de que el 23 de febrero se haga la proclamación oficial del alcaldable. ERC, con Elisenda Alamany como única candidata en las primarias, será nombrada el 28 de febrero. Y Junts, tras intentar conseguir sin éxito un alcaldable de renombre, se debate entre Josep Rius y Jordi Martí Galbis como posibles alcaldables. El presidente en el exilio, Carles Puigdemont, es partidario de que sea Rius, pero en caso de celebrarse primarias Martí Galbis podría dar batalla y ganar, ya que controla la agrupación de Sarrià-Sant Gervasi, la que tiene más militantes.
El PP concurrirá de nuevo con Daniel Sirera, aunque el nombramiento oficial aún tardará. Fuentes del PP recuerdan que Alberto Núñez Feijóo apostó por Sirera en 2023, cuando las encuestas no daban concejales a los populares, y para 2027 no cambiará de opinión. Y Aliança Catalana tiene previsto anunciar al candidato a la alcaldía para Sant Jordi, el «plus» para intentar conseguir unos mejores resultados, según el presidente de AC en el Barcelonès, Jordi Amela. Será la primera vez que el partido de Sílvia Orriols se presentará a las municipales de Barcelona. Algunos expertos ven la candidatura a la capital de Cataluña como un test para las elecciones al Parlamento de 2028, en las cuales Aliança Catalana podría llegar a los 20 parlamentarios, según la encuesta del Centro de Estudios de Opinión (CEO) del pasado noviembre.

