Amb Curiositat - Tot Barcelona
Lao Tse, filósofo chino, sobre la procrastinación: «Haz las cosas difíciles mientras son fáciles y las cosas grandes mientras son pequeñas»

Todos hemos estado en esta tesitura: un problema inminente, una conversación incómoda o una decisión con peso que, en lugar de enfrentar de frente, decidimos ignorar. Miramos hacia otro lado, esperamos que el tiempo lo resuelva, y esa pequeña bola, que inicialmente apenas se veía, va creciendo. La sensación amenaza con una auténtica avalancha, una angustia que nos atrapa (y que nos duele en nuestro estómago). Estamos hablando de la procrastinación.

Pero, ¿qué pasaría si te dijera que la solución a este mal moderno, que nos afecta a nuestro bienestar y a nuestro ahorro, nos la había dado un sabio de la antigua China hace más de 2.500 años? La respuesta a la inactividad que nos paraliza ya estaba escrita.

Lao Tse, el enigmático fundador del taoísmo, lo condensó en una cita definitiva que ha resonado a través de los siglos. Su consejo, extraído de las páginas del Tao Te Ching, uno de los libros más traducidos de la historia y texto fundamental del pensamiento oriental, es un auténtico tratado de estrategia vital: «Haz las cosas difíciles mientras aún son fáciles y las cosas grandes mientras son pequeñas». Una verdad incómoda que, una vez entendida, nos abre la puerta a una vida más fluida.

Lao Tse: el secreto de un viejo maestro

La figura de Lao Tse, cuyo nombre significa literalmente «Viejo Maestro», se difumina entre la historia y la leyenda. Los mitos cuentan que fue un erudito que trabajó como archivero en la corte imperial de la dinastía Zhou. Harto de la decadencia moral de su época, decidió exiliarse hacia el oeste, buscando una paz que la corte ya no le ofrecía. (Una decisión valiente, sin duda, que hoy pocos se atreverían a tomar).

Pero antes de cruzar la frontera, un guardia le suplicó que dejara por escrito su sabiduría, y de aquella petición nació el Tao Te Ching. Este compendio de 81 breves capítulos cambió para siempre la filosofía oriental, ofreciendo una guía para entender el flujo del universo y nuestra posición dentro de él. La base filosófica del taoísmo reside en el concepto del Tao, «El Camino», la fuerza primordial y el orden natural que lo rige todo.

La inacción suele ser la acción más destructiva de todas. El secreto para evitarlo es actuar cuando los problemas aún son manejables, antes de que se conviertan en una montaña inabarcable.

Lao Tse observó que la mayoría de los seres humanos se agotan luchando contra la corriente natural de la vida, empujando rocas cuesta arriba. Su propuesta era simplemente dejar de forzar y comenzar a fluir, una palabra que hoy está de moda por otras razones, pero que él ya captó con maestría. Y es precisamente en este flujo donde su advertencia sobre los problemas adquiere todo su sentido práctico. Una solución al estrés diario que muchos buscamos sin encontrar.

La anatomía de un problema: ¿por qué la urgencia?

Los expertos más contemporáneos reafirman la idea de Lao Tse: los proyectos complejos y las situaciones más espinosas siempre tienen una ventana de oportunidad donde resultan mucho más simples de abordar. Esta es la clave oculta de la gestión del tiempo y de nuestra propia paz mental. Cuando nos insta a hacer «las cosas difíciles mientras aún son fáciles», nos está hablando de la perspectiva y de la gestión del momento oportuno. (Es como un truco para ganar tiempo al tiempo).

Pensemos en un conflicto de pareja. Es fácil de solucionar con una charla sincera cuando apenas es un malentendido que acaba de surgir. Pero se vuelve una montaña insalvable cuando se enquista durante años, simplemente porque hemos evitado la conversación a toda costa. Lo mismo ocurre con una deuda: es manejable cuando es pequeña, pero se vuelve asfixiante cuando los intereses se acumulan porque no hemos querido afrontarla a tiempo. (Nuestro presupuesto sufre, y mucho).

Gestionar a tiempo los problemas es la solución definitiva. Debemos detener los contratiempos cuando tenemos margen, cuando aún no representan una decisión de todo o nada. Si los dejamos crecer, perderemos el control sobre ellos, y solucionarlos será muchísimo más complicado, consumiéndonos una energía que podríamos dedicar a causas mucho más positivas. Esto es un error que no nos podemos permitir.

Wu Wei: la sabiduría de la acción sin esfuerzo

Esta visión, que hoy asociamos a la lucha contra la procrastinación, está ligada al concepto taoísta del Wu Wei, la acción sin esfuerzo. Esperar que el problema sea gigante nos obliga a utilizar la fuerza bruta, a chocar contra la roca directamente. Esta resistencia genera estrés, agotamiento y, en muchos casos, nos lleva al fracaso. (¿Quién no ha sentido esta frustración?) La verdadera fuerza, nos dice el filósofo chino, reside en la flexibilidad y en la intervención temprana. Un auténtico secreto para vivir mejor.

El Tao Te Ching complementa esta idea con otra de sus citas más imprescindibles: «Un viaje de mil millas comienza con un solo paso». Hay ocasiones en que se nos hace muy difícil enfrentar un problema, y al mirar la magnitud de un desafío nos parece una montaña altísima, nos falta el aire antes incluso de comenzar a escalar. El simple hecho de pensarlo ya nos agota.

La filosofía de Lao Tse nos reconduce a cambiar el enfoque. No hace falta mirar la montaña entera (el problema, el conflicto). Hay que mirar la pequeña piedra que tienes justo delante de tu bota. Las «cosas grandes» no son más que una acumulación de «pequeñas cosas» gestionadas a tiempo. Así que, en lugar de ignorar un problema incipiente, simplifica y actúa con pasos pequeños. No esperes que la bola se haga una avalancha, porque tu tranquilidad es ahora más viral que nunca.

Nou comentari

Comparteix

Icona de pantalla completa