El universo nos tiene preparado un espectáculo impresionante para este verano. Un coloso espacial se aproxima a la Tierra y las redes ya han comenzado a arder con las especulaciones más alarmistas.
Hablamos de un gigante del espacio que comparte dimensiones con el mismo asteroide que provocó la extinción de los dinosaurios. (Tranquilidad, que la NASA ya ha confirmado que esta vez jugamos seguros).
El monstruo espacial de 10 kilómetros que nos visita
El protagonista absoluto de los cielos veraniegos es el cometa Tempel 2. Este colosal cuerpo celeste cuenta con un diámetro estimado de 10 kilómetros, una masa brutal que inevitablemente despierta los temores más profundos sobre impactos apocalípticos.
La buena noticia es que, a pesar de sus terroríficas dimensiones, este visitante es completamente inofensivo para nuestro planeta. No hay riesgo de impacto, pero sí una oportunidad única en la vida para los amantes de la astronomía.
Los astrónomos confirman que el momento de máxima aproximación ocurrirá el próximo 3 de agosto. Durante este día y las noches colindantes, el cometa se situará a la distancia ideal para ser capturado por el ojo humano.
Nota importante para curiosos: Aunque el cometa es inofensivo, su visibilidad dependerá de la contaminación lumínica. Busca zonas oscuras y despejadas para asegurar el tiro.
Una historia que comenzó hace más de 150 años
Este cuerpo celeste no es un desconocido para la comunidad científica. El astrónomo alemán Wilhelm Tempel lo descubrió oficialmente el 4 de julio de 1873, cuando detectó un objeto tenue moviéndose por la constelación de Piscis.
Tras décadas de cálculos y revisiones tecnológicas, la ciencia actual ha determinado que el Tempel 2 tiene un período orbital de 5,37 años alrededor del Sol. Es un viejo conocido de nuestro vecindario cósmico.
El hecho de que pase tan seguido nos permite estudiar cómo evolucionan estos gigantes de hielo y roca con el paso del tiempo. Sin embargo, no todas sus visitas son tan espectaculares ni se producen con una orientación tan favorable como la de este año.
Cómo y cuándo cazar el Tempel 2 en el cielo
La ventana de observación óptima se abre formalmente durante este mes de julio. El cometa ha comenzado a dejarse ver en la constelación de Capricornio, ganando brillo a medida que se aproxima al astro rey.
Para localizarlo con éxito en la basura celeste no necesitarás un equipamiento profesional de miles de euros. Bastará con que prepares unos prismáticos potentes o un telescopio pequeño de iniciación.
Los días marcados en rojo en el calendario son el 2 y 3 de agosto. En estas fechas se producirá el mayor acercamiento a la Tierra, coincidiendo casi con su punto más próximo al Sol, lo cual multiplicará su brillo de forma notable.
El truco de experto: Si quieres adelantarte al pico de agosto, aprovecha las noches de finales de julio. La constelación de Capricornio será tu mapa de ruta para localizar este gigante.
¿Una oportunidad repetible?
¿Sabías que los científicos aprovechan estos acercamientos para comprobar si los cometas pierden masa? Cada vuelta al Sol desgasta su superficie, lo cual significa que el Tempel 2 que veremos este verano es ligeramente diferente del que descubrieron en el siglo XIX.
Si te pierdes esta cita veraniega, tendrás que esperar más de un lustro para volver a tenerlo a tiro. Las condiciones de luminosidad no volverán a ser tan perfectas en mucho tiempo, así que toca aprovechar el cielo despejado de las vacaciones.
La cuenta atrás ya ha comenzado y el gigante del espacio sigue su rumbo inalterable hacia nosotros. ¿Tienes ya los prismáticos preparados para el gran evento astronómico del año?

