Amb Curiositat - Tot Barcelona
Científicos buscan 300 voluntarios para descifrar el misterioso comportamiento acústico de la fauna durante el eclipse

El próximo 12 de agosto de 2026 se hará de noche en pleno día en nuestro país.

España vivirá un apagón solar absoluto que cambiará las reglas de la naturaleza durante unos minutos. Pero hay un fenómeno oculto que casi nadie está vigilando y que preocupa seriamente a los biólogos. El verdadero espectáculo no ocurrirá en el cielo, sino justo a tu lado, en los árboles (Sí, nosotros también estamos bastante sorprendidos con lo que viene).

Un equipo de investigadores acaba de lanzar una alerta porque teme un comportamiento animal completamente descontrolado. El problema es que la comunidad científica no puede desplegarse por todo el territorio de forma simultánea. Por eso ha nacido Ecoeclipse, una misión científica masiva que busca reclutar urgentemente 300 voluntarios españoles. El objetivo es capturar el sonido de la confusión de las especies cuando el sol desaparezca.

El bonito y extraño fenómeno del falso coro del amanecer

La investigadora Irene Mendoza, de la Universidad de Sevilla, lidera esta aventura acústica sin precedentes históricos en nuestro país. Sabemos perfectamente que el reloj biológico de las aves depende directamente de la luz solar diaria. Cuando el eclipse tenga lugar, el descenso súbito de la luz simulará un atardecer repentino en pocos minutos.

En el último gran eclipse de Estados Unidos se detectó un error de comportamiento animal sorprendente. Las aves creyeron que el retorno del sol después de la oscuridad total era un nuevo amanecer. Esto provocó lo que los científicos denominan un falso coro del alba a deshoras. El caos acústico se apoderó de los bosques en un estallido de trinos de pura confusión. Las abejas sufrieron un colapso similar, regresando en masa y bloqueando las entradas de sus colonias.

El misterio de los murciélagos: ¿despertarán antes de tiempo?

No obstante, el gran secreto de esta investigación española se esconde bajo las alas de los murciélagos. Apenas existen registros científicos previos sobre el comportamiento de estos mamíferos alados durante un eclipse. La hipótesis del grupo de investigación es que el apagón del 12 de agosto afectará masivamente su actividad diaria.

Como el fenómeno ocurrirá cerca del atardecer, los murciélagos podrían iniciar sus vuelos de caza mucho antes de lo habitual. Imagina miles de murciélagos volando desorientados sobre nuestras cabezas mientras el sol vuelve a brillar con fuerza. Para que el registro sea realmente útil, los voluntarios deben colocar los micrófonos en zonas donde la totalidad del eclipse alcance al menos el 98 % de oscuridad.

El truco tecnológico para participar en la meta científica

Para formar parte de este selecto grupo de investigadores civiles no necesitas ningún título universitario de biología. El requisito imprescindible es disponer de una grabadora autónoma profesional que garantice la calidad del audio grabado. Los científicos buscan dispositivos específicos muy utilizados en el sector como los modelos AudioMoth o el conocido Song Meter Micro.

El plan de ataque consiste en colocar el aparato dos días antes del eclipse de 2026. El dispositivo registrará el ruido de fondo habitual para poder comparar los días previos de forma exacta. Dos días después del gran apagón solar, el voluntario retirará la grabadora de su ubicación seleccionada y subirá los archivos de sonido a la red. Hasta el momento, solo 40 colaboradores se han inscrito formalmente para esta misión de recolección de datos. La meta de 300 puntos de muestreo en la franja peninsular aún está lejos de completarse.

La contaminación lumínica analizada a la inversa

Este experimento de ciencia ciudadana cuenta con el respaldo y el apoyo del prestigioso CSIC español. Los expertos del Museo de Ciencias Naturales y de la Red Española de Investigación en Ecoacústica colaboran activamente en el proyecto. La idea es utilizar el eclipse solar total como un experimento de luz artificial a la inversa. Si la noche se enciende rápidamente en nuestras ciudades, ahora veremos qué pasa cuando el día se apaga por completo.

La reacción de la fauna ante este cambio brusco nos dará la clave para entender mejor nuestros ecosistemas. Podremos comprender el verdadero impacto que causa la contaminación lumínica artificial en las especies más sensibles. Es una oportunidad de oro que nuestra conciencia ambiental no puede dejar escapar hoy. El último eclipse de estas características en la Península Ibérica tuvo lugar hace más de un siglo. Los astrónomos utilizaron eclipses pasados para confirmar la Relatividad de Einstein o descubrir el helio solar. Ahora, el turno es para la biología y tú tienes la oportunidad de firmar este avance histórico. El formulario de inscripción ya está abierto y las coordenadas clave de la península se están asignando. ¿Vas a quedarte mirando el cielo de forma pasiva o nos ayudarás a escuchar el latido de la naturaleza?

Nou comentari

Comparteix

Icona de pantalla completa