¿Te imaginas a un chef con tres estrellas Michelin confesando haber probado algo que nunca más volvería a probar? Joan Roca, el cerebro culinario detrás de El Celler de Can Roca, lo ha hecho. Su revelación sobre el balut —ese huevo de pato con embrión dentro, una delicadeza filipina— nos hace pensar hasta qué punto estamos dispuestos a explorar los límites del paladar (sí, nosotros también tenemos nuestras historias). Pero la audacia de Roca va más allá de la anécdota, y ahora mismo nos ofrece una oportunidad que no podemos dejar escapar.
A veces, las oportunidades más exclusivas llegan con fecha de caducidad, casi en secreto. Pero cuando la noticia viene de la mano de una figura como él, el impacto es doble. Roca no solo abre la puerta a su curiosidad culinaria más extrema, sino que ahora lleva un trozo de su cocina más personal y auténtica a un lugar inesperado. Y lo hace por un tiempo tan limitado que casi da miedo.
Estamos hablando de Fontané, el proyecto gastronómico más reciente de los hermanos Roca, inaugurado en abril de 2025 en Girona. Este restaurante, galardonado ya con un Sol Repsol, es un homenaje a la madre, la matriarca de la familia, y revisita las recetas que ella cocinó durante toda la vida en Can Roca. Ahora, y esta es la parte que te interesa, los sabores de Fontané se trasladan a Madrid durante solo dos días, el miércoles 23 y el jueves 24 de septiembre, en una iniciativa de la Guía Repsol en el Mercado de Vallehermoso (Vallehermoso, 36).
El viaje culinario más esperado, al alcance de la mano
La propuesta de Fontané es, en esencia, un viaje a los orígenes. Un recuerdo gustativo de la infancia de los Roca, actualizado con el maestría de Joan y su equipo. Esta fusión de tradición y excelencia es lo que lo hace tan especial, y lo que lo convierte en un proyecto con un alma única. No es solo comida, es parte de la historia de una de las sagas culinarias más importantes del mundo.
Roca explica que esta es la primera vez que dan un paso como este, llevando Fontané fuera de su casa. ¿La razón? Creen que el proyecto es lo suficientemente «reciente y tiene cosas que contar», además de reivindicar con fuerza la cocina tradicional catalana. Y, si te lo estás preguntando, sí, la carta del pop-up incluye platos tan icónicos como los macarrones al cardenal, los famosos canelones de pularda, el bacalao con samfaina, la musaca de ajos, la sopa fría de aceitunas o de menta y, como no podía ser de otra manera, su inconfundible crema catalana.
No se puede subestimar el valor de vivir una experiencia gastronómica de la altura de Joan Roca sin desequilibrar nuestro presupuesto. Una oportunidad así a veces solo llega una vez en la vida.
Por si todo esto no fuera suficiente, la propuesta de precio es un auténtico escándalo. Por 45 euros, los comensales podrán disfrutar de un menú degustación de nueve pasos, una propuesta elaborada expresamente para la ocasión por Joan Roca y Carlos López, el jefe de cocina de Fontané. Roca mismo la describe como una «propuesta imbatible». Es la manera perfecta de probar la alta cocina desde una perspectiva próxima y, sobre todo, accesible. Un verdadero lujo para la mayoría de bolsillos que normalmente quedan fuera de la ecuación Michelin.
La tendencia imparable: alta cocina para todos
Esta iniciativa de Joan Roca se enmarca en una tendencia creciente donde los grandes nombres de la gastronomía se acercan al público de una manera más informal y asequible. Ya no hay que hipotecarse para probar el genio de un chef con tres estrellas. Estos formatos de pop-up, de cocina efímera, democratizan el acceso a creaciones de altísimo nivel y, al mismo tiempo, refuerzan el valor de la tradición y el producto de proximidad. Es una excelente noticia para nosotros, los amantes de la buena comida que buscamos experiencias memorables sin que nuestro ahorro se resienta.
Pero atención: estamos hablando de solo dos días, miércoles 23 y jueves 24 de septiembre. Estas fechas son definitivas y una vez pasen, la oportunidad se esfumará. No habrá una segunda oportunidad para probar la crema catalana que marcó la infancia de Joan Roca ni sus canelones de pularda revisados. Es un hecho. Hay que tomar una decisión rápida si no queremos que el arrepentimiento nos persiga (y ya sabemos que el arrepentimiento culinario es de los peores).
Si has llegado hasta aquí, ya sabes que esta información es oro puro. Estás un paso por delante de la mayoría y tienes en la mano el secreto para vivir una de las experiencias gastronómicas más fascinantes de la temporada a un precio que hace reír. Deja que la curiosidad de Joan Roca te inspire, pero asegúrate de que la tuya también tenga su recompensa. ¿Eres de los que se atreven con el balut o prefieres los macarrones con historia familiar?
