Jaume Alonso-Cuevillas (Barcelona, 1961), es uno de los candidatos en las primarias de Junts en Barcelona. Abogado y profesor universitario, a lo largo de su trayectoria ha sido decano del Ilustre Colegio de la Abogacía de Barcelona, diputado en el Congreso y en el Parlamento por Junts, y es también conocido por haber sido el abogado de Carles Puigdemont en diversos casos judiciales derivados del proceso independentista.
Ahora da el paso para competir en las primarias de Junts para elegir al candidato a la alcaldía de Barcelona en 2027. De hecho, explica que el mismo Carles Puigdemont le ofreció encabezar la candidatura de Junts en Barcelona en 2019, una propuesta que finalmente no se concretó «por razones personales». Siete años después, Alonso-Cuevillas ha dado el paso «después de muchas consultas».
Usted ha sido el último de los cuatro candidatos en decir que aspiraba a ser candidato. De hecho, agotó prácticamente el plazo. Dice que desde 2019 tenía una «espina clavada» por no haber dado el paso cuando el presidente Puigdemont le propuso ser candidato. ¿Por qué ha tardado tanto en decidirse?
En 2019 digo que no a ser candidato porque mi situación personal del momento no me lo permitía. Pero ahora sí que me lo puedo permitir y, de hecho, ya he organizado mi vida para dedicar los próximos años a esta causa. Pero antes de confirmar definitivamente mi candidatura, hablé con el presidente Puigdemont y con una serie de personas con las que quería hablar para escuchar sus opiniones, algunos también por deferencia.
Los cuatro candidatos han conseguido los avales de la militancia. Serán las primarias más plurales de la historia del partido. ¿A qué atribuye esta concurrencia?
Es una gran oportunidad. Primero, demuestra que en Junts tenemos talento, porque cualquiera de los cuatro candidatos podríamos ser un candidato o candidata excelente. A cualquier otro partido le gustaría tener un candidato como cualquiera de nosotros cuatro. En segundo lugar, confirma que Junts es un partido radicalmente democrático, que elegimos las cosas por decisión de toda la militancia y no por designación de la cúpula. Y finalmente, es una gran oportunidad para captar el foco de atención durante quince días, porque los medios hablan de Junts por encima de otras formaciones políticas.
¿Cuatro candidatos también pueden leerse como visiones diferentes del modelo de ciudad o incluso estrategias de partido diferentes?
A mí me gusta mucho una frase de nuestro secretario general, Jordi Turull, que dice, ‘nos llamamos Junts, no iguales’. Porque vamos juntos, porque tenemos un objetivo común, pero evidentemente lo hacemos con una pluralidad de matices. Y de hecho, Junts nace con la vocación de ser un movimiento que va más allá del corsé clásico de un partido político. Por tanto, es normal que haya sensibilidades diferentes y matices diferentes. Es muy bueno y muy enriquecedor.
Además de matices, también habrá aspiraciones personales.
Supongo que hay un poco de todo. Es legítimo que los cuatro candidatos creamos que podemos ofrecer lo mejor de nosotros mismos para ser el alcalde de Barcelona. Ahora bien, la gran decisión, la gran elección que deben hacer nuestros afiliados al votar en estas primarias, es pensar cuál de estos cuatro es el mejor candidato que puede tener Junts para disputar la alcaldía a Jaume Collboni. Cada uno tiene su perfil y sus peculiaridades. En el modelo de ciudad puede haber diferencias, también. Por ejemplo, una diferencia: quién está dispuesto a pactar con Jaume Collboni o quién no.
No debe ser su caso.
No, en ningún caso. No sé qué opinan los otros candidatos al respecto. En todo caso, que haya cuatro candidatos es señal de pluralidad de matices, y además, podemos sumar. Si gano las primarias, como espero, estaré encantado de que cualquiera de los otros candidatos y personas que han quedado descartadas puedan integrarse al proyecto.
Y usted, si no gana y le ofrecen, ¿se integraría en otra candidatura para 2027?
No es mi apuesta, no sé qué utilidad podría tener yo entonces. Cuando decido hacer esta apuesta es porque pienso que de los cuatro candidatos, soy el que está en mejor situación para poder obtener un mejor resultado electoral en mayo del 27.

Volvamos a los pactos. ¿Con qué partidos sí que pactaría usted para un gobierno o una investidura?
Nuestro objetivo debe ser ser la lista más votada. Tal como funcionan las elecciones municipales, al final el alcalde es o el cabeza de la lista más votada, o aquel que consigue una mayoría absoluta alternativa. Esta maniobra de despachos es la que permitió descabalgar al alcalde Trias en 2023 y a Ernest Maragall en 2019. Debemos intentar ser la lista más votada e intentar evitar que ese pacto antinatura se repita. Yo creo que este próximo mandato no se dará, entre otras cosas porque pasamos de 41 a 43 concejales. Esto dificulta mucho la obtención de una mayoría absoluta alternativa.
¿Usted repetiría la alianza con ERC que intentaron Trias y Maragall?
Mi objetivo es ganar las elecciones, por tanto ser la lista más votada. Una vez tienes la lista más votada, en función del resultado que hayan obtenido otras formaciones, tienes que ver qué apoyos puedes tener, que se pueden materializar en un pacto de gobierno o no.
La pregunta era sobre ERC.
No pactaría nunca ni con Jaume Collboni, ni con Barcelona en Comú, ni con el PP. Con Esquerra podemos entendernos, pero siempre y cuando sea sobre la base del modelo de ciudad que propone Junts.
¿Y qué hace diferente al candidato Cuevillas del resto de candidatos?
Yo he sido diputado en el Parlamento y en el Congreso, he sido decano de una institución como el Colegio de Abogados de Barcelona, por tanto, tengo experiencia de gestión y de liderazgo. Pero insisto, la decisión que debe tomar el afiliado o afiliada de Junts es ver cuál de los cuatro candidatos nos permitirá un mejor resultado. Porque las elecciones de 2027 quedarán polarizadas, será el alcalde o Jaume Collboni o nuestro candidato.
¿Cuáles son sus activos para vencer al PSC en las urnas?
Soy el candidato que puede reunir más voto transversal en 2027. Ahora toca defender Barcelona, y esto es un proyecto que debe liderar alguien, pero que no es un proyecto individual. Debe implicarse mucha gente, y creo que soy el candidato mejor posicionado para buscar muchas complicidades más allá de la estricta militancia de Junts. La militancia es imprescindible, como también la cohesión interna del partido, pero para ganar unas elecciones debes obtener una gran complicidad ciudadana. Aquí creo que soy el que está en mejores condiciones, por trayectoria y por muchos motivos.
¿Un voto transversal como el que recogió Xavier Trias?
Sí, pero con un estilo diferente. Cada uno es como es, y Xavier Trias hizo una campaña excelente.
Xavier Trias apostó por la fórmula del plebiscito con Ada Colau. ¿El 2027 será un plebiscito a Collboni?
Ahora es lo mismo, pero con Collboni. Si salimos a la calle y preguntamos a la gente qué ha hecho, qué destacaría del mandato Collboni, no nos sabrán decir mucho. Solo pueden ser alcalde o Jaume Collboni o nuestro candidato.
¿Da por hecho que ERC iría en bloque con el PSC antes que con Junts en una hipotética investidura?
Esquerra ha perdido la ambición y aspira solo a ser el número dos de uno o del otro. Si Junts es la lista más votada, el PSC solo podría desbancarnos contando, entre otros, con ERC. Y dudo que ERC haga eso, porque tiene un panorama muy complicado también internamente. Si ERC acabara apostando por un tripartito contra el candidato de Junts, lo pagaría muy caro en las elecciones al Parlamento de Cataluña.
Y si pasara lo contrario, que ganara el PSC y ERC y Junts tuvieran la posibilidad de hacer la operación que hizo el PSC, ¿lo haría?
Nosotros debemos defender Barcelona, y eso pasa prioritariamente por que no siga siendo gobernada de la forma en que ha sido gobernada hasta hoy. Barcelona debe volver a ser capital de Cataluña y no una capital provincial de España, que es por lo que lucha el estado profundo español. Aquí he encontrado falta de coraje y de determinación por parte del alcalde Collboni y de su equipo de gobierno.
Decía usted que ha organizado su vida para liderar un proyecto en Barcelona durante años. Por tanto, si no fuera alcalde, ¿se quedaría más de un mandato?
A lo largo de mi trayectoria profesional he defendido muchas causas, y ahora más que nunca creo que toca defender Barcelona los años que sea necesario. Es mi apuesta vital para los próximos años.
Estas primarias de Junts son atípicas por el número de aspirantes. Más allá de la elección del candidato o candidata, ¿diría que también se resolverá si dentro del partido hay familias y qué peso tienen?
No debería ser así y yo no jugaré a ese juego. Aquí, en principio, ‘Puigdemontistas’ lo somos todos. Nadie debe poner al presidente Puigdemont en la boca porque si el presidente Puigdemont tenía un candidato era Josep Rius, y se ha apartado. Los afiliados y afiliadas de Junts deben pensar en quién es nuestro mejor candidato para ganar la alcaldía, y no en sectores o familias.

¿Se ha sentido incómodo como aspirante con el hecho de que Junts hubiera sondeado otros candidatos para evitar las primarias?
Junts es una formación política con alma de movimiento, pero con cuerpo de partido. Y como actúa con cuerpo de partido, la dirección de Junts debe procurar aquello que crea que es mejor, y debe ir a buscar el mejor candidato posible. Podríamos haber hecho la búsqueda hace un año, sí, pero se deben tener en cuenta las dificultades operativas de nuestro partido con un presidente en el exilio. En todo caso, que hayan salido tantos nombres posibles demuestra que tenemos ese talento y que no tenemos miedo a las urnas.

